jueves, 31 de octubre de 2013

3 consejos para comer bien fuera de casa (y respetar la dieta)

¡¡Hola Amigos!!

Sabiendo que dentro de unos días muchos de vosotros tendréis unos días libres debido al puente, queremos aprovechar este artículo para recordaros algunos puntos clave para seguir cuidando vuestra alimentación y vuestro peso estéis dónde estéis.

Ya paséis unos días en una casa rural, el un hotel con playa, o en una bonita ciudad en la que caminaréis un montón... hay unas pautas comunes que debemos recordar. Son muy sencillas, muy pero que muy sencillas, y os aseguro que os ayudarán en muchos aspectos.
Puede que os preguntéis... "¿en qué sentido nos puede ayudar extender la rutina alimentaria en las vacaciones?" Ennumeremos algunos:

  • No perdéreis el ritmo a la hora de ir al baño. ¿Cuántos de vosotros dejáis de ir al baño durante las vacaciones?
  • Tendréis más energía y mejor ánimo para disfrutar de cada día que tengáis por delante. 
  • No llegaréis con un hambre voraz a las comidas y a las cenas, lo que os ayudará a elegir un plato más saludable y a comer la cantidad adecuada.
  • Una correcta hidratación es fundamental para el buen estado de salud: no retendremos líquidos, iremos mejor al baño y no estaremos tan cansados.
Y ahora sí, tras hacer un repaso de los beneficios de cuidar estos pequeños detalles, vayamos a lo interesante:

3 CONSEJOS:


1º: NO OLVIDES TUS COMIDAS MENORES:
Desayuno (con un lácteo, una fruta y un cereal): esto podemos conseguirlo en cualquier lugar (un bar, un hotel, la casa de alguien...), un poquito de pan o galletas junto a nuestro café con leche y una fruta o un zumito, y tendréis el mejor desayuno del mundo :)
Almuerzo y merienda, estos pueden ser muy parecidos, por ejemplo: un café con leche o un batido de brick, más una fruta o una barrita de cereales.


2º: PARA BEBER ELIGE AGUA O BEBIDAS SIN CALORÍAS.


3º: EL PERFIL DE TUS COMIDAS Y CENAS DEBE SER SIMILAR A ESTA IMAGEN:

Recuerda que las cenas deben más ligeras que las comidas.
Como postre: si eres goloso y quieres darte un homenaje, intenta cuidar especialmente el perfil y la cantidad de tus comidas y cenas. Elige un postre no muy grande, y si lo es, compártelo con alguien :) 
Si pasas del postre, cuídate igualmente! Y toma para finalizar la comida un zumo de naranja, una bola de helado o un café con leche :)



Algunos ejemplos de platos que podemos pedir son:

Ejemplo 1:
Gazpacho + lubina al horno con patatas de acompañamiento.

Ejemplo 2:
Ensalada de pasta + solomillo de ternera

Ejemplo 3:
Hamburguesa con ensalada de acompañamiento.

Ejemplo 4: 
Paella con marisco y verduras.


Amigos pasad un buen finde-puente, no dejéis de cuidaros: pasarlo bien no está reñido con cuidarse :) 



martes, 29 de octubre de 2013

MI HIJO NO COME...






Autora Cristina Martínez Bernal:

Licenciada en Psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca.
Especialista en Máster de terapia familiar y de pareja por la Universidad de Salamanca.
Número de colegiada: CL-03654 


La alimentación puede causarnos dificultades tanto por exceso como por defecto. La obesidad infantil ya ha sido un tema abordado con anterioridad, sin embargo, lo que hoy os planteo son las dificultades que muchos padres de hijos “malos comedores” afrontan a diario.

Este es un tema que alarma mucho a los progenitores, el hecho de que un niño no coma como “es debido” asusta por la posibilidad de verse afectada su salud y desarrollo. Si pensamos por un momento lo que suele suceder en estos casos es que la alimentación se restringe a muy pocos alimentos y a veces las cantidades pueden ser pequeñas para su edad, sin embargo no podemos perder de vista que el niño come. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que si partimos con miedo de que pueda enfermar, nuestro margen de maniobra a la hora de acabar con este problema se verá disminuido por no decir que desaparecerá.

En primer lugar sería necesario descartar la posible existencia de cualquier enfermedad que esté interfiriendo en el apetito, eliminando esta opción tendremos claro que habrá que abordar otros temas.

Para empezar, forzar al niño a comer no es la solución, esa es una batalla perdida. Seguramente la hora de la comida suponga una agonía para todos los miembros de la casa. Es lo primero que se debe modificar, los padres han de hacer caso omiso a ese momento, olvidar el miedo a “la que se pueda montar” y actuar con seguridad, los niños lo perciben enseguida.
Debemos conseguir cambiar el cómo se ha relacionado hasta ahora el pequeño con la comida, para ello hemos de enseñarle que la comida es interesante, que se puede disfrutar de ella, incluso llegar a ser divertida.
Ya que forzar a comer algo que no nos gusta no  es la solución, la aproximación a nuevos alimentos ha de ser paulatina, hemos de averiguar las preferencias de cada niño y qué alimentos semejantes que no consumía previamente se pueden ir incluyendo.
Es muy útil involucrarle a la hora de la preparación de la comida, no sólo en el momento de cocinarla, también confeccionando un menú y en su compra.
Es más fácil que el niño acepte nueva comida si previamente se ha acordado con él y ha colaborado en su elaboración, desde luego no vamos a dejar que el menú sea elegido exclusivamente por él, los padres han de tomar la última decisión pero previamente se pueden escuchar sus sugerencias y por ejemplo, a la hora de comer se puede poner un primer plato que no le guste tanto con un segundo que le agrade, lo mismo con la cena. Buscaremos su compromiso, las primeras veces que pruebe algo nuevo con algún premio y también se establecerán las consecuencias de no cumplir con su nuevo compromiso.
Si a la hora de la verdad el niño no cumple su parte del trato y no se come el menú que hemos acordado previamente con él, entonces es el momento de retirar algún privilegio que no tenga que ver con la comida. Esto ha de hacerse sin entrar en discusiones, recordándole que ya se había hablado con él de esto y que conocía lo que iba a pasar si no cumplía su parte del trato. NADA MÁS, no hay que dar más explicaciones.

Por otro lado es importante que los padres atiendan a una serie de cuestiones que son fundamentales y que tienen que ver con lo que ocurre en el momento de la comida:
-¿existe un horario que marque las horas de las comidas? Las rutinas hacen el mundo predecible y todo más sencillo.
-¿comemos todos juntos?, es un buen momento para servir de ejemplo y de modelo a seguir.
-¿está la televisión encendida? En ese caso sería necesario apagarla para que os pudierais centrar en lo que está ocurriendo. La hora de la comida es un tiempo que se puede aprovechar para educar a los niños.
-¿es un rato agradable? ¿Podéis relacionar el momento de comer con tiempo de disfrute?
-¿el niño está distraído con otra cosa?

Modificar un hábito siempre requiere tiempo y grandes dosis de paciencia pero si se persiste y no se pierde de vista el objetivo la meta está al alcance de todos.


He de añadir que no nos ha de pasar inadvertido que los niños no disponen de la capacidad de expresión que tienen los adultos, suelen manifestar las cosas que les ocurren y preocupan de una forma distinta y un medio que pueden utilizar es el momento de comer, en ese caso sería recomendable buscar la ayuda de un profesional con el fin de evitar que el problema vaya a más.



viernes, 25 de octubre de 2013

Macarrones con verduritas y pollo

Buenos días Amigos!!

Os mostramos hoy una receta simplísima, barata y que se hace en 10 minutos. Si llegas a casa con poco tiempo, esta es tu salvación: comerás rico, sano y equilibrado :)


En la foto, veréis que en realidad no lleva pollo, porque ese día no me quedaba pechuga de pollo en casa, así que utilicé TOFU. Lo partí en daditos, lo sazoné con sal y pimienta y a la sartén... Más abajo os lo cuento.



INGREDIENTES:

Macarrones
60 g
Media cucharada de aceite, ajo, pimienta y sal

Pechuga de pollo (o tofu)
130 g
Cebolla
70 g
Zanahoria
70 g
Pimiento rojo de lata
1 latita (unos 70 g)
Tomate frito
2 cucharadas

:) SÓLO 485 CALORÍAS (Ideal para un plato único en la comida.)


ELABORACIÓN:

1. Cuece la pasta en agua con sal, puede ser integral o normal. Cuando esté lista resérvala escurrida.

2. Parte la cebolla y ponla a dorar en media cucharada de aceite. Parte también el pollo (o el tofu) salpiméntalo y añádelo a la sartén; pon el fuego a media potencia y deja que se dore, en unos 4 minutos estará listo. 

3. Añade el resto de verduritas bien picadas (cuanto más finas las piques más rápido se harán y más sabor cogerán). Si se seca un poco, no añadas más aceite, añade sólo un poquito de agua.

4. Pasados 5 minutos, añade la pasta escurrida, 2 cucharadas de tomate frito, mezcla bien...  Y A GOZAR!!!



jueves, 24 de octubre de 2013

¿Cuál es el ritmo de adelgazamiento idóneo?


Esta es una pregunta recurrente ante las personas que comienzan una dieta. Ante un esfuerzo todos queremos resultados y los queremos buenos y rápidos. Sin embargo en el tema de las dietas hemos de pisar con pies de plomo, debemos dar pasos en firme y no adelgazar de forma desmedida.

Al hilo de lo que nos contaba la Nutricionista Raquel León sobre las dietas milagro, hoy vamos a hablaros del ritmo de pérdida de peso adecuado para una persona que está a dieta.



En primer lugar: piensa que los kilos de más no se acumulan de un día para otro, lo van haciendo de forma progresiva. Se van acululando con el paso de los meses y de los años. Así que es lógico pensar que es imposible quitarse los kilos de más en pocos días de forma sana y sin peligro para nuestra salud.

Pero también es lógico pensar que debemos seguir un ritmo de pérdida de peso suficiente como para que nos motive y que nos haga sentir cada día mejor. Porque de lo contrario, si tardamos mucho en adelgazar podemos aburrirnos, perder el ánimo y abandonar la dieta; lo cual nos lleva de nuevo a una situación de malestar físico y anímico.


Así que... ¿cuánto peso hemos de adelgazar cada semana? ¿Cuál es el ritmo adecuado? ¿El que hace que estemos sanos y también motivados?

La respuesta la encontramos en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Sanidad Español: el ritmo de pérdida de peso que estos y otros organismos a nivel europeo marcan como aceptable es del 1% del peso corporal por semana.
Esto, traducido en cifras supone que...
  • una persona que pese 100 kilos perderá a la semana 1000 g
  • una persona que pese 80 kilos perderá a la semana 800 g
  • una persona que pese 60 kilos perderá a la semana 600 g
* * * UN APUNTE: durante el primer mes se pierde casi el doble, porque el cuerpo experimienta un choque entre su antigua alimentación (la que le llevó a engordar) y la nueva, que es baja en calorías y baja en grasas.

Ese ritmo asegura algo fundamental: que la pérdida de peso se haga en base a masa grasa. O sea, la mayor parte de ese 1% semanal se perderá en forma de reservas grasas y no de músculo. Con lo cual, al terminar la dieta el nivel de musculutura de la persona será similar a cuando la empezó. Esto será un punto más a su favor para no recuperar los kilos perdidos una vez que se consiga el peso adecuado.


Este ritmo es un dato estadístico medio: la mayor parte de la población responde así ante una dieta equilibrada hipocalórica, pero la última palabra la tendrá el sexo, la edad, la actividad física de la persona... Y por supuesto el cumplimiento de la dieta: el que la siga de forma estricta se ajustará a ese ritmo y el que se la salte no perderá tan bien, irá un poquito más lento.


Aquí vemos dos gráficas de pérdida de peso (los nombres de sus dueños están tachados en rojo):
Gráficas reales de pérdida de peso: la primera de un hombre de 31 años, la segunda de una mujer de 26 años.


En las clínicas de nutrición y dietética tras estudiar la situación del paciente y tomar sus datos antropométricos se establece una pauta dietética
En nuestro caso llevamos a la práctica lo que aprendimos en la facultad (y lo que nos transmitieron nuestros padres y abuelos): La dieta Mediterránea, en la que hemos de comer de todo cada día. 
No se debe prohibir ningún alimento, porque no hay alimentos buenos o malos, sólo debemos hablar de frecuencias: una magdalena por ejemplo; no es que sea mala, no es que esté prohibida, es que debemos tomarla sólo de vez en cuando por el bien de nuestra salud :) 


En definitiva y como dice el refrán: "las cosas bien hechas bien parecen". No tengas prisa por perder los kilos de más en poco tiempo. Pero sé exigente y no te conformes con ir a medio gas, intenta cumplir tu dieta lo más fielmente que puedas y conseguirás los mejores resultados.




martes, 22 de octubre de 2013

PERDER PESO, GANAR SALUD: DIETAS MILAGROSAS

AUTORA Raquel León Larios:

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética.
Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos.



En este post voy a intentar poner algunos ejemplos sobre esas dietas que prometen grandes logros en poco tiempo y sin apenas esfuerzo en muchos casos.

Algunas de las características de este tipo de dietas son la promesa de resultados rápidos, prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos, contienen relatos o testimonios sin ninguna credibilidad o están basados en estudios no revisados, probado solo en animales o en modelos celulares, entre otras.

Algunos ejemplos pueden ser:

            - Dieta toma la mitad: se ingiere la mitad de calorías, pero también la mitad de nutrientes.
            - Dieta de Victoria Principal: se hace durante siete días compuesta por ensaladas.
            - La cura Waerland: durante dos días solo se puede tomar agua fresca de manantial, patatas, apio, semillas de lino y hortalizas.
             - Dieta cero o ayuno terapéutico: como sugiere el nombre no se ingiere nada.

Conviene recordar los efectos de la pérdida de peso en un plazo muy corto de tiempo.
Si hacemos caso a la frase “lo que rápido se pierde rápido se gana”, este tipo de dietas provocan un efecto rebote, ya que no solo se pierde grasa, sino también masa magra (músculo), son monótonas y difíciles de seguir, y cuando se vuelve a recuperar la dieta habitual lo que recuperaremos en mayor proporción será masa grasa, no el músculo que hemos perdido y que costará más recuperar.

También tienen importantes efectos secundarios, como trastornos gastrointestinales (vómitos, diarrea, fragilidad en pelo y uñas, ansiedad, debilidad, cansancio…)



Existen las dietas disociativas, que consisten en no combinar determinados alimentos para impedir la absorción de determinados nutrientes.

Hay que decir que nuestro organismo está preparado para digerir los nutrientes que se encuentran de forma combinada en nuestra dieta habitual. Además, los alimentos suelen estar compuestos de varios tipos de nutrientes, como los frutos secos, que contienen grasas, proteínas y fibra, por lo que este tipo de dietas carece de fundamento.

- Dieta disociada de Hay: Las proteínas y los hidratos de carbono no pueden ingerirse en una misma comida.

- Régimen de Shelton: en el desayuno consumir lácteos, en la comida carnes y en la cena verduras.

- Dieta de Rafaella Carra: no mezclar hidratos de carbono y proteínas, y todo lo que se consuma antes de las 8 de la mañana no engorda.


Hay dietas que se basan en la exclusión de algún nutriente, como pueden ser:

            - Dieta de Atkins: disminuir al máximo el consumo de hidratos de carbono, sin limitar grasas y proteínas, con los posibles problemas de hipercolesterolemia.

            - Dieta de Ornish: elimina carne y derivados lácteos, así como pescado y nueces; pero no limita las calorías.
           
            -Dieta de los astronautas: famosa en los años 80, que se basaba en la ingesta de preparados alimenticios con alto contenido proteico, junto con vitaminas y minerales.


Otras dietas son las que tienen base psicológica, es decir, están basadas en el tratamiento psicológico, debido a que entiende que los problemas de sobrepeso pueden estar causados pos desordenes emocionales.

            - Terapia de comportamiento: controla las pautas que se relacionan con los hábitos de alimentación, como promover acciones como hacer la compra sin hambre o masticar repetidas veces antes de tragar.

            -Dieta mental: se usan técnicas basadas en promover la relajación y el autoestima, bajo la premisa “imagínese delgado, sea delgado”.


Otro tipo de dietas, se basan en la consumición de un solo tipo de alimento, con el consiguiente problema de que nos encontraremos con deficiencia de nutrientes que son necesarios.

            - Dieta del pollo: la mitad de la dieta está compuesta por pollo y la otra mitad por verduras, frutas y ensaladas.

            - Dieta de la patata: Solo se comen patatas durante dos días.

Más ejemplos son la dieta de los cereales, de la galleta, de la alcachofa…


La dieta hipocalórica moderada y equilibrada es la opción mejor reconocida para la pérdida de peso, así como la reeducación  nutricional que conlleva para poder cambiar aquellos hábitos poco beneficiosos para nuestra salud, pudiendo llevar una dieta saludable de por vida.




BIBLIOGRAFIA

“Dietas y productos mágicos”
Documento de la FEN (Fundación española de nutrición) e INUTCAM (Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios)

“¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”?
Artículo del grupo de Revisión, estudio y posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas

“Dietas de adelgazamiento”
Artículo de la Revista Española de Nutrición Comunitaria. Año 2008.




viernes, 18 de octubre de 2013

Canelones a la barcelonesa

¡¡Sé que esta receta es un éxito asegurado!! 
No hay nadie que la haya probado y no le haya gustado :) En general casi cualquier plato de pasta suele gustar mucho, pero a veces se evita sobre todo cuando uno quiere cuidarse y perder unos kilos.

Hoy os mostramos mediante esta receta de canelones cómo disfrutar con un plato riquísimo, tradional pero ligero, apto para la dieta :) 




INGREDIENTES:
Canelones
60 g
Carne picada de ternera
60 g
Pechuga de pollo
60 g
Cebolla
80 g
Tomate maduro
250 g
Media cucharada de aceite

Bechamel de brick
Medio vaso

:) SÓLO 490 CALORÍAS (Ideal para un plato único en la comida.)


ELABORACIÓN:

1. Cuece los canelones y reserva cuando estén listos.  

2. Entre tanto, en una sartén con el aceite caliente, echa la carne picada y el pollo que previamente habrás partido en trocitos pequeños. 
Cuando empiece a dorarse, añade la cebolla en cuadraditos y el tomate maduro pelado picado en pedazos. 
Pon a punto de sal y deja hacer a fuego lento durante unos 15 minutos. 

3. Para emplatar, ve haciendo cada canelón con la mezcla de la sartén, y para terminar, añade la bechamel por encima. Si te apetece puedes poner a gratinar el plato antes de servirlo.


Es de las recetas ALEA más sencillas y riquisímas que podéis hacer en pocos minutos. 
Sorprendéreis a todo el mundo :) 



martes, 15 de octubre de 2013

Alimentación en las enfermedades de tiroides


AUTORA Laura Murillo Gamonal:
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética en la Universidad Autónoma de Madrid.
Posgrado en Nutrición Clínica y Ciencia Avanzada de los Alimentos en la Universidad de Barcelona.


El tiroides es una glándula en forma de mariposa que tenemos en el cuello. Consta de dos lóbulos unidos por un istmo. La función más importante es la de fabricar dos hormonas que nos ayudan a regular las funciones energéticas del cuerpo. Estas hormonas son la T3 (Triyodotironina) y T4 (tiroxina), las cuales en su composición tienen yodo proveniente de la dieta.

El tiroides está controlado por una glándula del cerebro que libera una hormona (TSH), que indica al tiroides si tiene que fabricar o no más hormonas tiroideas.






Si no hay suficientes hormonas en sangre, es decir el tiroides no fabrica la cantidad suficiente, se denomina hipotiroidismo, si por el contrario, el tiroides fabrica mucha cantidad de hormona, se denomina hipertiroidismo.

Las enfermedades del tiroides se diagnostican mediante tres pruebas; exámenes de sangre, ecográfica del tiroides y exploración del tiroides, en el cual se ingerirá yodo reactivo y con una cámara especial se observara que zonas del tiroides absorben ese yodo, sabiendo así que zonas actúan en defecto o en aumento.



Hipotiroidismo

La causa más común de hipotiroidismo es un trastorno que se llama tiroiditis, una inflamación de la glándula tiroidea. Este agrandamiento se denomina bocio. Con el tiempo, la enfermedad de Hashimoto puede reducir la capacidad de la tiroides para producir hormonas.

Los síntomas más comunes son , el aumento de peso, cansancio, ansiedad y estreñimiento entre otros síntomas.

En el hipotiroidismo, el tratamiento trata solamente de regular los niveles de TSH mediante píldoras de L-Tiroxina, pero sobretodo, regulando la alimentación.

Lo más importante es llevar una dieta hipocalórica, dada la tendencia a aumentar de peso. Por ello se reduce al máximo el consumo de grasas, la cantidad de cada plato en cada comida y eliminar los alimentos industriales, como la bollería. Por otro lado, se usaran alimentos ricos en yodo, como las sales yodadas y algas. También se consumirán, pescados azules, bacalao, gambas, legumbres, verduras, especialmente las acelgas, las espinacas y los berros, y frutas, siendo las más indicadas el plátano y la pera.


Hipertiroidismo

El hipertiroidismo ocurre cuando la glándula tiroidea produce demasiada hormona tiroidea. Esto hace que se acelere el ritmo del metabolismo. La causa más común de hipertiroidismo es un trastorno que se denomina enfermedad de Graves. El hipertiroidismo también se puede producir a causa de medicamentos. Recibir demasiada hormona tiroidea para tratar el hipotiroidismo puede causar síntomas de tiroides con actividad excesiva. 

Los síntomas más comunes son, pérdida de peso, irritabilidad, alteración del ciclo menstrual, taquicardias e insomnio entre otros.

Los alimentos principales a consumir son las crucíferas, entre las que destacan el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor, los nabos y todo tipo de repollo. También se consumirán, zanahoria, apio, calabaza, higo, granada, castañas, nueces, espárragos y melón.



Hay algunos alimentos que son beneficiosos en ambas enfermedades, como el rábano y los cereales integrales.


He intentado explicaros de la forma más sencilla estas dos enfermedades que tienen gran prevalencia en nuestro país.



Bibliografía:


viernes, 11 de octubre de 2013

Patatas con pimientos y pollo

Os mostramos hoy una de las recetas más fáciles de hacer pero más ricas y nutritivas.

Se trata de un guiso de patatas, pimientos y pechuga de pollo. Al hablar de "guiso" seguro que más de uno estará pensando en... "uy, yo no tengo tiempo para cocinar".
¡Pues no os preocupéis! Porque incluso el que no tiene tiempo para cocinar, podrá hacer y disfrutar  de este plato tan sencillo.

Empezamos:



INGREDIENTES:

Patatas
220 g
Pechuga de pollo
90 g
Pimientos
80 g
Media cucharada de aceite, un diente de ajo, sal y una cucharada de vino blanco o de tomate frito


:) SÓLO 380 CALORÍAS (Ideal para un plato único en la comida.)

ELABORACIÓN:
  1. Pela y parte en daditos las patatas. 
  2. Parte el filete de pollo en trocitos también. 
  3. En una cazuela con el aceite bien caliente, añade el pimiento picado y el ajo troceado. Cuando se pongan dorados, añade la carne y da unas vueltas hasta que se haga un poquito. 
  4. Añade las patatas, y agua hasta cubrirlas (sin pasarte es mejor añadir un poco más de agua si ves que se seca). Pon a punto de sal, o bien añade un trocito de pastilla de caldo de verduras y una pizca de perejil. 
  5. Deja que cueza a fuego lento unos 15-20 minutos y listo.

El día que hice la receta no tenía vino abierto así que no lo puse. Tampoco eché el tomate frito porque añadí unas cuantas especias que incrementaron el sabor del plato un montón :) Un poquito de comino, pimienta negra y una cayena chiquita... y para chuparse los dedos!! 


miércoles, 9 de octubre de 2013

microPOST: ¿Te hacen unas palomitas?

Hace unos días nos encontramos en el súper una nueva variedad de palomitas para hacer en casa.

A todos de vez en cuando nos apetece disfrutar de un bol de palomitas recién hechas mientras disfrutamos de una buena peli ¿verdad?
Pues hoy en el microPOST os contamos algunas opciones que son válidas incluso si estás a dieta. 

Antes de nada recordar algo obvio: los snacks (incluidas las palomitas) son del grupo de alimentos que debemos tomar solo de vez en cuando, porque su perfil nutrional no es el mejor: aportan una gran cantidad de sal y grasas.
Así que al igual que la bollería y los fritos, déjemoslos para ocasiones "especiales". 

Y ahora sí, os contamos cómo tomar unas palomitas calentitas:

Una bolsa de palomitas para hacer en el microondas pesa unos 100 gramos. Si tomamos la mitad (podemos compartirla con alguien o dejar la mitad para el día siguiente) tendremos una buena ración.

  • Buena en cantidad: porque será un buen bol.
  • Y buena en calorías: porque no nos estaremos pasando demasiado. Aportará unas 200 calorías. Aproximadamente lo que una merienda.
Acompañando la mitad de la bolsa con un refresco light o zero o con una botella de agua, tendremos el snack perfecto para peli del sábado por la tarde :)


La variedad nueva que encontramos es una que aporta menos calorías porque tiene muchas menos grasas (y muchísimas menos grasas saturadas que la variedad con sal o con mantequilla). 
La probamos viendo una peli y aunque los primeros bocados resultaban un poco diferentes a las normales, te acostumbras y el sabor acaba siendo tan bueno como siempre. ¡¡Pero como muchas menos grasas!! 

Por cierto, la peli era "Warrior", y nos gustó mucho ;)























martes, 8 de octubre de 2013

Ana: 20 años y 30 kilos menos

Hoy tenemos el gusto de presetaros a Ana, una antigua paciente de la clínica de Salamanca. Ha tenido la amabilidad de contarnos su experiencia en ALEA.

Ana, queremos agraderte todo el esfuerzo que hiciste, tu simpatía cada vez que te veíamos, y darte la enhorabuena por todo lo que has conseguido. Te has convertido en una mujer sana y fuerte. Te deseamos mucha suerte en tu futuro, aunque estamos seguros de que con lo trabajadora que eres, no la necesitarás ;)





1. Cuéntanos quién eres y a qué te dedicas:

Mi nombre es Ana, tengo 20 años, soy de Ciudad Rodrigo y estoy estudiando el Grado en Maestro de Educación Primaria en la Universidad de Salamanca.



2. Explícanos cómo era tu situación antes de empezar la dieta. Antes de esta dieta ¿habías probado otras?

Antes de empezar la dieta mis hábitos de vida eran muy muy malos. No realizaba nada de ejercicio físico, buscaba cualquier excusa para no hacerlo. En cuanto a la alimentación, mi situación era peor si cabe. El exceso de grasas, los dulces y especialmente las grandes cantidades de comida y el picoteo entre horas eran mis principales problemas. 

A pesar de que soy joven, llevo haciendo dietas más de media vida. Concretamente la primera dieta que hice me la recomendó mi pediatra a los 7 años. Aunque conseguía perder algunos kilos siempre volvía a recuperarlos en cuanto me cansaba por la monotonía de las dietas que realizaba o, por qué no, por el hecho de: ¿Por qué mis amigos pueden comer dulces y gominolas y yo no? 

A los 13 años hice otra dieta con la que conseguí perder casi 20 kilos. Pero claro, pasados un par de meses me confié y recuperé esos kilos en muy poco tiempo (e incluso alguno más). Ahí me quedó muy claro el famoso concepto del “efecto yoyó”. 



3. ¿Por qué decidiste acabar con ello? ¿Hubo algún detonante que te empujara a mejorar tu vida?

No puedo decir que los comentarios de mis compañeros en clase y de algunos familiares no me ofendieran en su momento y me hicieran pensar en cambiar mis hábitos. Pero el motivo principal fue por decisión propia, por el simple hecho de no gustarme. Tengo que reconocer que muchas veces he llegado a pensar en la injusticia de la sociedad, el por qué el prototipo adecuado y el mejor visto es el cuerpo delgado. Pero esto pierde importancia cuando el sobrepeso llega a ser peligroso para tu salud. Ahí da igual lo que digan los demás, es hora de reaccionar. Es frustrante mirarte al espejo y llegar a darte asco, pero lo es más todavía cuando piensas en los efectos que puede tener para tu salud a corto o largo plazo.

Sin duda algo que me pudo motivar de un modo quizás involuntario fue el programa de televisión “Ya no estoy gordo”. Me llamó la atención en su momento ver que chicos y chicas de mi edad cambiaban por completo sus hábitos para encontrarse mejor consigo mismos. Así que, ¿por qué yo no? 



4. ¿Cuánto peso llevas perdido con esta dieta?

Todavía me cuesta creérmelo, pero llevo un total de 30 kilos perdidos con esta dieta. A pesar de que me tomé una especie de vacaciones y cuando bajé 20 kilos conseguí mantenerme, no me gusta dejar las cosas a medias, así que he conseguido llegar a mi objetivo e, incluso, superarlo. 



5. Para ti ¿qué es lo mejor de esta dieta?

Sin duda alguna y creo que coincidiré con la mayoría de las personas que hayan hecho o estén haciendo esta dieta, una de las mayores ventajas que tiene es que se puede comer de todo. Son 5 comidas al día, bastante completas y muy variadas. El hecho de poder hacer una dieta en la que cada día y en cada una de las comidas puedas tomar alimentos diferentes es un punto muy positivo. No resulta aburrido y no se pasa hambre, sino más bien ganas de comer más cantidades o alimentos que consumías antes, y esto lo he superado buscando algún entretenimiento y no pensando en comida. Cuesta, pero se consigue. 



6. ¿Y lo que menos te gusta...?

Quizás resulte un aspecto negativo el hecho de tener que pesar todos los alimentos, especialmente al principio. Sin embargo, con el tiempo acabas sacando de esto algo positivo, puesto que si, por ejemplo, tienes una comida o una cena fuera de casa sabes qué cantidades aproximadas puedes tomar de cada alimento. 




7. ¿Haces deporte? ¿Desde cuando?

Hace unos meses me escondería si me hicieran esta pregunta y, ni mucho menos me imaginaría que hoy puedo responder bien claro un SÍ, y con mayúsculas. 

Como ya os he dicho me tomé una especie de vacaciones en la dieta cuando llevaba 20 kilos. Hasta ahí no hacía nada de ejercicio, aunque si es verdad que procuraba ir caminando a la facultad en vez de en autobús, por ejemplo. 

Cuando llevas mucho tiempo esforzándote en adelgazar o en mantenerte después de hacer dieta, te das cuenta de que el ejercicio es algo tan positivo que te permitirá, no sólo mejorar tu salud, sino además ayudarte a mantener el peso ideal una vez que lo consigas. Por ese motivo decidí, aunque muy a mi pesar, comenzar a hacer ejercicio y continuar la dieta. Además, soy muy consciente de que sin ayuda del ejercicio estos últimos kilos (que como suele decirse, son los que más cuestan) no los hubiera bajado tan fácilmente. 

Nunca jamás me lo hubiera imaginado, pero he pasado de dar dos pasos y cansarme a llegar a correr unos 40 minutos seguidos. Antes decía que no a toda clase de ejercicio físico buscando excusas para no hacerlo, ahora le he cogido el gustillo y estoy totalmente mentalizada de que es algo que no dejaré de hacer nunca, puesto que me ayuda a estar y a sentirme mejor conmigo misma. 



8. ¿Merece la pena tu esfuerzo físico y la alimentación diaria que llevas?

Por supuesto que sí. Si es verdad que es algo que comienza siendo un gran esfuerzo, pero termina convirtiéndose en algo positivo, en un hábito que tienes que coger para conseguir mantenerte. 

Además, he aprendido a comer. Me he dado cuenta de que antes no tenía ni idea y ahora sé que una dieta saludable no implica la prohibición de determinados alimentos, sino simplemente el autocontrol y el hecho de saber qué comer y cuándo comer. 

El antes y el después es, sin duda, lo que más merece la pena. Es una prueba de que el esfuerzo tiene recompensa, y de que no se puede decir que no a nada sin, al menos, intentarlo. Por ejemplo, desde mi historia personal, me ha merecido mucho la pena desde el punto de vista de la moda. Pasar de no encontrar nada de mi talla a poder comprar en todas las tiendas que quiera, a poder vestir como visten las demás chicas de mi edad, a poder decir “¿me puede traer una talla menos?”, son cosas que pueden parecer sin importancia, pero a mí me emocionan. 



9. ¿Crees que mantendrás este estilo de vida de aquí en adelante?

Lo tengo más que claro, y la respuesta es sí. Nadie, excepto los que han pasado por una situación similar a la mía, sabe el esfuerzo que he tenido que hacer para llegar hasta donde he llegado. 

Ya hice en una ocasión la “tontería” de adelgazar y engordar después, perdiendo los resultados que había logrado. Creo que esto me sirve para no volver a caer en la trampa y continuar con hábitos saludables. 

Mi estilo de vida ha cambiado totalmente, ha dado un giro de 180 grados y ya no supone para mí un sacrificio el hecho de llevar una vida saludable, sino un estilo de vida. 





Por todo esto animo a aquellas personas que estén en una situación similar a la que estaba yo, a que cambien su forma de vida cambiando sus hábitos, puesto que el cambio será, sin ninguna duda, muy positivo. Nadie dice que sea fácil, pero se lleva muy bien y el resultado merece la pena.




Gracias  Ana, nos emociona mucho recordarte :) 





Nuestro primer libro está a la venta :) 

Puedes encontrarlo en librerías 
y también en ebook en cualquier página como amazon, Fnac, Casa del libro...

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jueves, 3 de octubre de 2013

Postres lácteos ricos (RIQUÍSIMOS) (y de dieta)

Ayer os adelantábamos que hoy os mostraríamos algunos de los postres más ricos que podéis encontrar en el súper, y que además podéis tomar sin miedo a estropear la dieta.

¡¡¡¡Sííííí!!!  Has leído bien: puedes compaginar el gusto por los postres ricos y especiales con tu dieta, sólo tienes que saber cómo. Y para eso, sigue leyendo :)
(Nos encantan estos post, sabemos que os hacen muy felices!!!)

Ayer dijimos que mientras tengan menos de 100 calorías, podemos incluirlo como postre de la dieta.
Parte de la energía que se destina a la comida y a la cena, de las calorías totales del día, están destinadas al postre.
Los postres recomendados son una ración de fruta o bien 1 lácteo.
En este post, os vamos a enseñar, lácteos especiales, más ricos que los yogures o el queso desnatados. Son fáciles de encontrar y así podréis permitiros un capricho en el transcurso de la dieta, sin ningún miedo a estropearla.

Algunos aportan un pelín más de 100 calorías (105 o 117 a lo sumo, pero consideramos que por esas poquitas, no pasará nada si se hace de vez en cuando).
En cada envase viene detallado el aporte de calorías por unidad. Y si no viene en la parte delantera, lo veréis en parte trasera.

Empezamos:





























Un detalle sobre este Fondant: esta marca aporta por cada unidad 96 calorías. Está dentro del límite y encima es un producto riquísimo!! 
Fijáos, encontramos esta opción, de la Lechera, que aporta por unidad la friolera de... 213 calorías!!! Más del doble amigos... 


Bajo mi punto de vista (de golosa oficial) no merece la pena! Pues la primera opción además de más saludable, está igual de buena! 
Y encima: con la primera opción compras 4 unidades, con la segunda, sólo 2. 




Seguimos con postres ricos y sanos:








Y ahora, algunas opciones “portátiles”, para los que tomáis el postre en la calle, en el trabajo o en la biblioteca.













Una vez más todos aprendemos a cuidarnos sin dejar de lado nuestros gustos, todo es compatible, sólo hay que saber cómo :)