jueves, 18 de julio de 2013

Alimentos funcionales







AUTORA Carmen Prieto del Río

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética.

Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos. 



Cada vez aumenta más el interés de los consumidores por tener una dieta saludable y equilibrada, ya que nos ayuda a prevenir ciertas enfermedades. Existen muchos alimentos que se caracterizan por sus grandes efectos beneficiosos para la salud como son los alimentos funcionales. Además los alimentos funcionales cubren las demandas de la población derivadas de los nuevos hábitos de vida, pero…. 

¿Qué son realmente? 

Un alimento es considerado funcional cuando se ha demostrado que ejerce un efecto beneficioso en el organismo produciendo una mejora en la salud y reduciendo el riesgo a distintas enfermedades. Un alimento funcional puede ser: 
  • Un alimento natural 
  • Un alimento al que se la haya agregado o eliminado un componente por alguna tecnología o biotecnología Un alimento donde la naturaleza de uno o más componentes ha sido variada. 
  • Un alimento en el cual la disponibilidad de uno o más componentes ha sido modificada. 
  • Cualquier combinación de las anteriores.


Los alimentos funcionales siguen siendo alimentos y deben demostrar sus efectos en las cantidades que normalmente se consumen en la dieta. No se trata de comprimidos ni cápsulas, sino de alimentos que forman parte de un régimen normal. 


Características principales: 
  1. Efectos: Debe ejercer un efecto positivo sobre la salud o sobre una función fisiológica.
  2. Base científica: Los beneficios de los alimentos o ingredientes específicos deben tener una sólida base científica
  3. Ingesta diaria: La dosis adecuada debe ser establecida por los expertos.
  4. Riesgos: El alimento no debe ser nocivo si se ingiere.
  5. Ingredientes: El ingrediente no debe reducir el valor nutritivo del alimento.
  6. Administración: Se ingerirá de manera convencional, no en forma de tabletas o comprimidos.
  7. Natural: debe ser un compuesto natural.


Los tipos de alimentos funcionales más destacables son los siguientes: 

Leches enriquecidas en:
  • Leches enriquecidas en calcio, vitaminas A y D. Su función principal es aumentar la formación y mantenimiento de la masa ósea.
  • Leches enriquecidas en fibra soluble. Su función principal es la disminución de enfermedades cardiovasculares, prevención de la obesidad y aumentar sus características organolépticas.
  • Leches enriquecidas en ácidos grasos ω-3: Los ácidos grasos ω-3 son ácidos poliinsaturados presentes de forma natural en la dieta. Promueven la formación de sustancias activas que pueden intervenir positivamente en la circulación sanguínea. Los ácidos grasos ω-3 son compuestos estructurales y funcionales de nuestro cerebro y sistema nervioso. Al igual que la vitamina E, son constituyentes fundamentales de la estructura de nuestra piel, por ello deben estar presentes en nuestra alimentación diaria. Disminuyen las enfermedades cardiovasculares. Están indicadas principalmente a personas que tienen alergias al pescado

Probióticos, son microorganismos vivos que al ser ingeridos en cantidad suficiente ejerce efectos positivos sobre la salud, como el Lactobacillus bulgaricus del yogur. Sus funciones principales son el mantenimiento del equilibrio de la flora intestinal, aumento de la tolerancia a la lactosa, estimular el sistema inmune, aumentar la resistencia a bacterias patógenas. 

Prebióticos son sustancias que contienen los alimentos que resisten la digestión en el intestino delgado y son susceptibles de ser fermentadas en el intestino grueso teniendo efectos positivos en el organismo. Aumentan la resistencia a las infecciones y el sistema inmune, disminuyen las enfermedades coronarias, triglicéridos y la síntesis de colesterol LDL. Además disminuyen el desarrollo de la osteoporosis aumentando la absorción de calcio y magnesio. Un ejemplo de alimento es la leche enriquecida con fructo-oligosacáridos (FOS). Los FOS están presentes en muchos alimentos vegetales como alcachofas, espárrago y puerro. 

Productos enriquecidos en ω-3, como galletas, margarinas, productos lácteos, patés de hígado de cerdo, salchichas de ave etc. actúan beneficiosamente sobre nuestro corazón. Disminuyen la agregación plaquetaria y por tanto el riesgo de trombos. 

Productos enriquecidos en fitosteroles, como algunas margarinas. Los fitosteroles son sustancias vegetales similares al colesterol, que bloquean la absorción en el intestino del colesterol LDL. 

Productos enriquecidos en sustancias antioxidantes, disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estas sustancias se añaden en zumos de frutas y bebidas de leche.


Por lo comentado anteriormente las funciones principales las podemos definir en:

  1. Ayudan al crecimiento y desarrollo del bebé.
  2. Intervienen en el metabolismo de hidratos de carbono, aminoácidos, ácidos grasos.
  3. Son antioxidantes.
  4. Mejoran el sistema cardiovascular y el sistema gastrointestinal
  5. Ayudan al metabolismo de los xenobióticos.


Algunos alimentos con propiedades funcionales. 

Cereales como: 
El trigo es un gran antioxidante, previene enfermedades cardiovasculares y musculares. 
El maíz tiene antioxidantes como tocoferoles y carotenoides como es la luteína que protege la retina de los rayos lumínicos. Evita el cáncer de mama y de próstata. 

Frutas como: 
Las uvas que contienen resveratrol que impide el crecimiento de células cancerígenas. Cuanto más sol le da a la uva más cantidad de resveratrol va a tener, ya que lo utilizan para protegerse del sol. La uva tinta tiene más cantidad. Tienen un efecto antioxidante y protegen frente a infecciones 
Las frutas del bosque en general disminuyen el colesterol, no forman nitrosaminas, son laxantes, astringentes, diuréticos y anticancerígenas. 
El albaricoque, el melocotón, la cereza, son ricos en vitamina C, vitamina E y en compuestos fenólicos. Mejoran el aparato respiratorio, disminuyen la anemia y la retención de líquidos. 

Hortalizas como el ajo, cebolla, puerro y crucíferas como la coliflor, col, lombarda. Las hortalizas tienen muchos compuestos azufrados, fenólicos, carotenoides, vitamina C, vitamina E y folatos. La condensación de sulfuros reduce el cáncer de estómago, cólon, piel, También se les atribuye propiedades antioxidantes, previenen enfermedades cardiovasculares y aumentan el sistema inmunológico. Las crucíferas necesitan una rotura del tejido y algo de cocción para que se formen los compuestos beneficiosos. Estos compuestos son antivíricos y bloquean los agentes cancerígenos, suprimiendo la proliferación celular, sobretodo los cánceres de mama, ovario, próstata, leucemia y pulmón. 

Leguminosas como la soja. Inhiben la oxidación del colesterol y enzimas implicadas en tumores.


Por todo descrito anteriormente incluir alimentos funcionales en nuestra dieta es imprescindible, además la ciencia de los alimentos funcionales está aumentando por todos los benéficios que nos proporcionan y existen muchas áreas de investigación donde los alimentos funcionales juegan un gran papel.



Bibliografía 
Bello, J. Ciencia Bromatológica. Díaz de Santos. 2000. Madrid. 
Bello, J. Los alimentos funcionales o nutracéuticos. 1995. 
Mazza, G Alimentos funcionales. Acribia. Zaragoza. 2001.




Os dejamos la dirección web del blog de Carmen Prieto, es muy interesante: 





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