martes, 25 de abril de 2017

¿Hay alimentos para mejorar la piel tras una dieta?

Después de unos días de vacaciones, regresamos con todas las ganas para la recta final de esta temporada. Inauguramos este "tercer trimestre" con la mente repleta de ideas, trucos, recetas y consejos para que este camino del cambio de hábitos se dé lo mejor posible :) 

Hoy nuestro artículo responderá a una duda planteada hace pocos días en nuestro instagram. Una de nuestras fieles seguidoras ;) nos preguntaba si había algún truco o alimento que pudiera mejorar el aspecto de la piel. 
Algunas personas notan que al adelgazar la piel queda un poco más blandita en ciertas zonas del cuerpo (cara interior de los brazos y muslos, el abdomen, la piel del rostro y del cuello). Otras notan que la piel de la cara queda un poquito más arrugada ahora que han perdido peso que cuando estaban más rellenitas.



Así que vamos al grano: ¿Hay algo que pueda mejorar rápidamente el estado de la piel en estos casos?
Pues sí, sí que lo hay, pero no es una receta rápida. 

Cuando uno tiene algunos kilos de más, la piel se siente más tensa y turgente que cuando se adelgazan. Imaginad un globo que se desinfla un poquito, lo notaréis más flojo, ¿verdad?. Con la piel del cuerpo ocurre algo similar, como hay menos volumen que recubrir pero la misma superficie de piel, es natural que se sienta "más blanda o más floja". 
También en algunas personas serán más visibles las arrugas en el rostro por el mismo motivo. 

Para volver a sentir la piel como antes hay cuatro aspectos fundamentales que debemos cuidar:

1. Que la dieta que sigamos no nos haga adelgazar un peso demasiado grande en un periodo corto de tiempo. Cuanto más progresiva sea la pérdida, mejor para la piel, porque se irá ajustando a nuestro  nuevo volumen.

2. Que la dieta que sigamos sea rica en verduras y frutas (y que no deje de lado los alimentos que aportan hidratos de carbono complejos*). Las verduras y frutas con su aporte de vitaminas, fibra y agua son fundamentales para nuestro metabolismo, y uno de sus aspectos más visibles: la renovación de las células. 
*Este hecho a corto plazo nos ayuda mucho: sin alimentos como pasta, arroz, legumbres, patata o pan, además de sentirnos más cansados notaremos nuestra cara más arrugada.

3. Que no descuidemos nuestra ingestión de agua: es sin duda la mejor hidratante ;) 

4. (El punto más pesado, a mi parecer... ¡Ánimo!) Mantener una rutina de actividad física que nos fortalezca. Si trabajamos los músculos de nuestras piernas, abdomen y brazos, sentiremos la piel (y los propios músculos) más fuertes y en mejor estado. Subir y bajar las escaleras y breves ejercicios con unas pesas pequeñitas (de entre medio y un kilo será suficiente) marcarán la diferencia a medio y largo plazo. 


¿Y qué hay de las cremas? 
Pueden ayudar a mantener la piel limpia, suave y prevenir la aparición de arrugas, pero me temo que siendo realistas, no hay nada milagroso. La genética y nuestro modo de vida (alimentación, ciclo de sueño, hábitos saludables y no saludables) juegan una parte fundamental en todo este aspecto. Cuanto más nos cuidemos en todas las líneas mencionadas, mejor será nuestra salud y nuestro aspecto. 


Para finalizar: un apunte optimista pero real. Vemos a nuestros pacientes de pérdida de peso cada dos semanas. Y al finalizar su recorrido como mínimo les vemos dos veces más cuando ya caminan solos, sin una dieta diaria pautada por nosotros (en el mantenimiento son ellos mismos los que gestionan su alimentación gracias a los conocimientos adquiridos durante el periodo de dieta). 
Un dato que notamos siempre, sin excepción, al cabo de los tres y de los seis meses desde que iniciaron el mantenimiento es que aún teniendo el mismo peso que cuando nos vimos por última vez, sus medidas se han reducido. Es decir, a mismo peso, menos volumen. 
Todos ellos refieren que con el tiempo la piel se ha "reajustado" y que la notan más tensa. La clave pues, está en mantener sus hábitos de alimentación y su peso :) Otro motivo más para seguir en la senda. 



2 comentarios:

  1. Hola! Me gustaría saber si las cantidades que aparecen en las recetas de legumbres son las mismas para las crudas que para las que ya están cocidas, de bote. Gracias.

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    1. ¡Hola, buenos días!
      La cantidad en legumbre solemos indicarla en ambas formas, en crudo y en cocido. Sabemos que muchas personas no tienen tiempo para usar una olla y prefieren utilizar legumbres cocidas envasadas, es una opción estupenda.

      La relación de peso en crudo y en cocido sería:
      50 g de legumbres crudas = 125 g de legumbres cocidas.

      ¡Un abrazo!

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