Mostrando entradas con la etiqueta trastorno por atracón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trastorno por atracón. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de junio de 2019

¿Día libre en la dieta?

dia libre en la dieta, día libre dieta



Los que nos conocéis un poquito ya sabéis la respuesta a esta cuestión. Con nuestra idea de hacer dieta, nadie necesitará un día libre.
Pero expliquémoslo un poco más a fondo.

Eso del día libre se inventó para aflojar la presión que generan las dietas restrictivas, aquellas en las que se eliminan grupos enteros de alimentos (¡este mes nada de fruta! o... ¡Nada de carbohidratos esta semana!...etc.) y que en poco tiempo son capaces de sacar de nuestro interior a la fiera más temible con tal de comernos un pizza o unas fresas con leche.
Siguiendo una alimentación tan cuadriculada es normal que surjan deseos de tomar los alimentos que se nos han prohibido. 

Pero por suerte nosotros no concebimos así nuestra manera de hacer dieta. ¿Sabes qué significa la palabra ALEA? A, de alimentación; L, de ligera; E, de equilibrada y A, de adaptada a ti. A tus necesidades, gustos y ritmo de vida.
Tuvimos que llamarlo DIETA por darle un nombre, pero en realidad algo como ESCUELA DE ALIMENTACIÓN ALEA se ajustaría más a la realidad :)
Por eso no creemos en eso del día libre. Porque somos conscientes de que no hay alimentos prohibidos. La gran verdad es que hay alimentos que deben estar presentes en nuestra alimentación a diario (por ejemplo, frutas y verduras), y otros que debemos espaciar en el tiempo y de los que debemos tomar una ración moderada (por ejemplo, unas palomitas en el cine o un pedazo de tarta en el cumple de tu hijo).


dia libre en la dieta, día libre dieta


Más allá de que pensamos que mejorar los hábitos de alimentación para conseguir algo como adelgazar, puede hacerse sin sufrimiento, el día libre de dieta es muy peligroso por varios motivos.
  1. Da rienda suelta a no controlar nuestros impulsos, y eso para nuestra mente no es nada positivo. Lo comentábamos con una amiga psicóloga y nos decía que algo así es la semilla para un futuro trastorno por atracón. No es ninguna broma.
  2. Volvemos loco a nuestro cuerpo: si durante la semana estamos cuidándolo y dándole una serie de nutrientes y energía (justo lo que necesita), provocarle el sábado un subidón de azúcares, o de grasas, o de alcohol, lo desestabilizará, creando picos que no son justamente lo contrario a saludables.
  3. Si necesitamos el día libre hay algo que no se está haciendo bien: o la dieta que te han puesto no es la adecuada, o no le has transmitido a tu nutricionista tus necesidades, o es que no le estás haciendo caso ;) 
Comunicarte con tu nutricionista es esencial para que todo fluya de manera práctica, sencilla y feliz. (Si eres paciente nuestro y necesitas comentarnos cualquier aspecto, dínoslo, ¡no te cortes!) Solo conociendo qué necesitas, qué echas menos (por muy loco que te parezca) podremos ayudarte a integrar esas costumbres de forma saludable. Siempre hay solución :)



¿Deseas adelgazar? ¿Mejorar tu alimentación? 
Podemos ayudarte:




martes, 11 de junio de 2013

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA II





Por Sandra Fernández García

Diplomada en nutrición y dietética especializada en trastornos alimentarios





En mi artículo anterior os hablé sobre los trastornos alimentarios más conocidos como la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa.
Pero, también comenté brevemente otro tipo de trastorno alimentario, el comedor compulsivo. En este artículo voy a explicaros mejor, este tipo de trastorno, menos conocidos, probablemente porque sus consecuencias físicas no son tan trágicas como las de la anorexia o bulimia, pero con este trastorno que os explicaré, hay que tener cuidado, ya que puede ocasionar sobrepeso u obesidad con todas las consecuencias que tienen los afectados y de los cambios de peso rápidos y repetidos, como el riesgo de diabetes o de problemas cardiovasculares.

El trastorno del comedor compulsivo también se conoce como trastorno por atracón. Se parece a la bulimia ya que los afectados se dan atracones que pueden llegar a miles de calorías pero a diferencia de esta no hay conductas compensatorias como vómitos, ingesta de laxantes o deporte en exceso.
Las causas, al igual que en otros TCAs, son desconocidas, aunque están relacionadas con problemas por experiencias infantiles adversas, comentarios despectivos sobre el peso, obesidad infantil y familiar, estos problemas psicológicos, deben ser tratados para superar este trastorno. Generalmente los afectados tienen la tendencia a refugiarse en la comida mucho antes de empezar a darse atracones regularmente. Situaciones de estrés agudo o de inseguridad afectiva pueden precipitar el inicio de una fase aguda de hasta varios atracones al día durante meses o años.

En la mayoría de los casos el comedor compulsivo oculta su problema. Las razones son varias:
- El comer demasiado añade sentimiento de culpa al problema en sí. En ocasiones el ansia de comer es tal que se llega a gastar todo el sueldo en comida o a robar, también para esconder el trastorno a los vendedores, por ejemplo.
- Esta enfermedad es muy desconocida, con lo que, o bien el mismo afectado no sabe que está enfermo, piensa que es débil, se culpa y avergüenza, o bien teme que no le comprendan.
- En la mayoría de los casos el afectado no puede identificar el problema que le lleva a los atracones y se siente incapaz de expresar su malestar con palabras.

El síntoma principal consiste en episodios recurrentes de atracones que se caracterizan por las dos condiciones siguientes:
- Ingerir, en un corto período de tiempo, una cantidad de comida definitivamente superior a la que la mayoría de las personas podría consumir en el mismo tiempo y bajo circunstancias similares.
- Sensación de pérdida del control sobre la ingesta durante el episodio (p.ej. sensación de que no se puede parar de comer o no puede controlar qué o cuánto está comiendo).

Los episodios de atracón se asocian a tres o más de los siguientes síntomas:

- Ingerir la comida mucho más rápido de lo normal.
- Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
- Consumir grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre.
- Comer a solas para esconder su voracidad.
- Sentirse a disgusto con uno mismo o deprimido o sentirse culpable después del atracón.
- Profundo malestar al recordar el atracón.

Los atracones tienen lugar al menos dos días a la semana durante seis meses.

El atracón no se asocia a estrategias compensatorias inadecuadas (p.ej. purgas, ayuno, ejercicio físico excesivo) y no aparece exclusivamente en el transcurso de una anorexia o una bulimia.
Aun así personas que sufren atracones con menos regularidad, o que consiguen controlarse pero sienten la compulsión también deberían plantearse buscar ayuda profesional.

El trastorno por atracón se puede superar. Si las circunstancias que han llevado a la fase aguda de atracones cambian pueden controlarse los atracones hasta su desaparición. La curación total pasa por analizar las causas, muchas veces con su raíz en la infancia, y por aprender mecanismos para afrontar los problemas de manera menos dañina para el cuerpo.
Si te sientes identificado con los síntomas que he nombrado pero además tienes otros, por ejemplo, si te provocas el vómito después de cada atracón, o si practicas deporte de manera compulsiva para perder las calorías, quizá debas echar un vistazo a mi artículo anterior, en el que hablo sobre bulimia nerviosa.


Sandra Fernández García
Diplomada en nutrición y dietética especializada en trastornos alimentarios



Referencias bibliográficas

  • García-García, E., Kaufer-Horwitz, M., Pardío, J., Arroyo, P. La obesidad: perspectivas para su comprensión y tratamiento Editorial médica Panamericana; 2010