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martes, 1 de septiembre de 2020

¿Necesitas aprender a comer mejor?


 

Si estás convencid@ de que necesitas aprender a comer mejor podemos ayudarte.

Y será un placer para nosotros.

Y aún más para ti.

Puedes seguirnos en nuestras redes sociales para aprender recetas de cocina sencillísimas y tan buenas que no creerás que con ellas es posible adelgazar. Sanas, ligeras y rápidas de hacer, para que no te lleven mucho tiempo.




Y ahora también en YouTube: 


Y si lo que buscas es un asesoramiento personal estás de suerte: podemos tratarte en persona o a través de tu ordenador, tablet o teléfono. 

- Puedes venir a vernos a nuestra clínica de nutrición en Salamanca, ALEA Consulta dietética.

- O bien, podemos ayudarte de forma online con nuestra preciosa web sin que tengas que desplazarte de tu casa. Más información, aquí

martes, 12 de noviembre de 2019

Noodles con langostinos y salsa de soja




Hace unos días encontramos en el supermercado unas bolsitas de langostinos cocidos. Estaban ya pelados y la sugerencia era incluirlos en una ensalada o en una tostada.
Pero se nos ocurrió prepararlos con unos fideos gorditos que teníamos en casa, unos noodles de arroz que se cocinan en pocos minutos.
Con la idea de "langostinos + noodles + el nuevo wok que teníamos idea de estrenar" compramos salsa de soja y unos brotes de bambú envasados en bote de cristal que conjugaban perfectamente con estos ingredientes. 
Nos quedó un plato redondo :) Sabrosísimo, nutritivo, equilibrado y ligero. 

¿Te animas? Pues te contamos cómo prepararlo: 


Ingredientes para una comida:

Ingredientes Plan 1Plan 2Plan 3Plan 4
Noodles (o cualquier tipo de fideo tipo oriental)40 g60 g80 g100 g
Cebolla50 g60 g70 g80 g
Pimiento rojo y/o verde50 g60 g70 g80 g
Brotes de bambú (o puerro)50 g60 g70 g80 g
Langostinos pelados80 g100 g 120 g140 g
Aceite de oliva virgen extra1 cda de postre1 cda de postre1 cda sopera1 cda sopera

También: un diente de ajo, pimienta negra y salsa de soja a tu gusto.


Elaboración:

1.  Parte las hortalizas en tiras finitas y rehógalas dentro de una sartén antiadherente o wok.  La gracia de este plato es que las verduras estén "al dente", es decir: cocinadas pero no demasiado, han de crujir un poquito cuando las mastiques.

2. Entre tanto, cuece los noodles en agua ligeramente salada. Según el tipo que sea tardará más o menos en cocerse, revisa el etiquetado.

3. Cuando las verduras estén doradas añade los langostinos y un poco de pimienta negra. Déjalos hacer al punto que te guste.

4. Cuando estén cocinados, añade los noodles bien escurridos y adereza con salsa de soja. Da unas cuantas vueltas al contenido de la sartén o wok y disfruta de cada riquísimo bocado. 













Fundador y director de ALEA desde el año 2006.




¿Necesitas ayuda con tu alimentación?

Pues desde ALEA podemos ayudarte, elaboramos dietas individualizadas y con recetas detalladas al milímetro para nuestros pacientes. ¿Cómo? De tres formas:


Nutricionista presencial en Salamanca

Si quieres que te tratemos en persona, nos encantará verte en ALEA Consulta dietética (puedes llamarnos al 923 269 241 o escribirnos a salamanca@aleaconsultadietetica.com)


Nutricionista Online

Gracias a nuestro servicio de Nutricionista online. Si quieres informarte sobre ello escríbenos aquí: online@aleaconsultadietetica.com


Nuestros libros de La dieta ALEA

Si te apetece iniciarte en nuestro método o bien, ya nos conoces y quieres recetas nuevas, estás de suerte porque en abril estrenamos un nuevo libro. Se trata de un ebook breve con recetas la mar de sencillas y que contiene dos semanas de dieta. Se llama Cocina poco y come bien, el título lo dice todo ;) (Si pinchas en la imagen, podrás comprarlo por 2.99€ en amazon. Sí, lo has leído bien, por menos de 3 euros).


Y además en librerías puedes encontrar nuestros dos primeros libros, con los que miles y miles de personas han adelgazado de forma saludable y equilibrada. (Más información, aquí).




jueves, 20 de junio de 2019

La pimientilla (pimientos rellenos de tortilla)


pimientos rellenos de tortilla

Uff... lo de esta receta es de otro planeta... Vayamos por partes.
El otro día encontré esos preciosos (y sabrosos) pimientos amarillos en la frutería. Me los llevé a casa pensando en qué hacer con ellos. ¡Eran tan bonitos que la receta debía estar a la altura!
Esa tarde me dio como un antojo de tortilla de patata y me dije: ¿y si cocino la tortilla de patata dentro de los pimientos?
Y ocurrió: pimientos asados rellenos de tortilla de patata (pimientos+tortilla=PIMIENTILLA). Una comida saciante, sabrosísima, muy completa y con una cantidad de vitamina C muy elevada.
Vamos a por ella...

Ingredientes para una comida:

Ingredientes Plan 1Plan 2Plan 3Plan 4
Patatas180 g220 g250 g280 g
Cebolla40 g50 g60 g70 g
Ajoal gustoal gustoal gustoal gusto
Huevos1122
Pimientos*1 grande1 grande2 pequeños 2 pequeños
Aceite de oliva virgen extra2 cdas de postre2 cdas de postre2 cdas de postre2 cdas de postre

* La cantidad de pimientos que indico es aproximada, pues dependerá del tamaño que tengan. No te preocupes por poner uno más grande o 2 pequeños: el pimiento (como casi todas las verduras) aporta poquísimas calorías así que no te preocupes por ese dato, la variación será insignificante.


Elaboración:

Precalienta el horno a 200ºC.

1. Lava el pimiento, sécalo y con un cuchillo de punta afilada recorta la parte superior: quedemos ver el interior sin romperlo, pues dentro estará la tortilla.
2. Cuando el horno esté caliente mételo untado por fuera con un poquito de aceite de oliva (usa para ello una de las dos cucharadas de postre que indicamos). Ponle un poquito de sal y mételo unos 20 minutos en el horno (o hasta que lo veas dorado y con la piel un poco arrugada).

Entre medias, vamos a preparar parte de la tortilla:
1. Pela y trocea las patatas. Parte muy finita también la cebolla y el ajo. 
2. Para ahorrar tiempo y evitar un montón de calorías extra vamos a llevar a cabo un truco con las patatas: colócalas en un plato apto para microondas (o si tienes un Lékué, úsalo), tápalas con film transparente y mételas a potencia alta durante 6 minutos.
3. En ese tiempo rehoga a fuego medio-bajo la cebolla y el ajo.
4. Cuando haya pasado el tiempo de las patatas en el microondas, échalas a la sartén de la cebolla y el ajo dorados. Dales unas vueltas para mezclar muy bien los ingredientes. 
5. Ahora echa el huevo en un cuenco amplio y bátelo.
6. Añade al cuenco la patata, cebolla y ajo, pon a punto de sal y mezcla muy bien.

Ahora saca el pimiento del horno (ten cuidado al manipularlo para no quemarte) y rellénalo a cucharadas con la tortilla cruda. 
Mételo de nuevo en el horno y fija el tiempo en 5-8 minutos (dependiendo de cuánto de cuajada te guste).

Este es el resultado...

pimientos rellenos de tortilla

pimientos rellenos de tortilla






Mi equipo de Nutricionistas y yo podemos ayudarte en ALEA.

martes, 18 de junio de 2019

¿Día libre en la dieta?

dia libre en la dieta, día libre dieta



Los que nos conocéis un poquito ya sabéis la respuesta a esta cuestión. Con nuestra idea de hacer dieta, nadie necesitará un día libre.
Pero expliquémoslo un poco más a fondo.

Eso del día libre se inventó para aflojar la presión que generan las dietas restrictivas, aquellas en las que se eliminan grupos enteros de alimentos (¡este mes nada de fruta! o... ¡Nada de carbohidratos esta semana!...etc.) y que en poco tiempo son capaces de sacar de nuestro interior a la fiera más temible con tal de comernos un pizza o unas fresas con leche.
Siguiendo una alimentación tan cuadriculada es normal que surjan deseos de tomar los alimentos que se nos han prohibido. 

Pero por suerte nosotros no concebimos así nuestra manera de hacer dieta. ¿Sabes qué significa la palabra ALEA? A, de alimentación; L, de ligera; E, de equilibrada y A, de adaptada a ti. A tus necesidades, gustos y ritmo de vida.
Tuvimos que llamarlo DIETA por darle un nombre, pero en realidad algo como ESCUELA DE ALIMENTACIÓN ALEA se ajustaría más a la realidad :)
Por eso no creemos en eso del día libre. Porque somos conscientes de que no hay alimentos prohibidos. La gran verdad es que hay alimentos que deben estar presentes en nuestra alimentación a diario (por ejemplo, frutas y verduras), y otros que debemos espaciar en el tiempo y de los que debemos tomar una ración moderada (por ejemplo, unas palomitas en el cine o un pedazo de tarta en el cumple de tu hijo).


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Más allá de que pensamos que mejorar los hábitos de alimentación para conseguir algo como adelgazar, puede hacerse sin sufrimiento, el día libre de dieta es muy peligroso por varios motivos.
  1. Da rienda suelta a no controlar nuestros impulsos, y eso para nuestra mente no es nada positivo. Lo comentábamos con una amiga psicóloga y nos decía que algo así es la semilla para un futuro trastorno por atracón. No es ninguna broma.
  2. Volvemos loco a nuestro cuerpo: si durante la semana estamos cuidándolo y dándole una serie de nutrientes y energía (justo lo que necesita), provocarle el sábado un subidón de azúcares, o de grasas, o de alcohol, lo desestabilizará, creando picos que no son justamente lo contrario a saludables.
  3. Si necesitamos el día libre hay algo que no se está haciendo bien: o la dieta que te han puesto no es la adecuada, o no le has transmitido a tu nutricionista tus necesidades, o es que no le estás haciendo caso ;) 
Comunicarte con tu nutricionista es esencial para que todo fluya de manera práctica, sencilla y feliz. (Si eres paciente nuestro y necesitas comentarnos cualquier aspecto, dínoslo, ¡no te cortes!) Solo conociendo qué necesitas, qué echas menos (por muy loco que te parezca) podremos ayudarte a integrar esas costumbres de forma saludable. Siempre hay solución :)



¿Deseas adelgazar? ¿Mejorar tu alimentación? 
Podemos ayudarte:




martes, 7 de mayo de 2019

Quiero bajar unos kilos y me he apuntado al gimnasio

Hace unos días hablábamos del rollo de la operación bikini. Hoy tocaremos el tema de hacer deporte para adelgazar unos kilos. Un proceso realmente complejo. E incluso frustrante para muchas personas.

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Algunos lectores llegan hasta nosotros precisamente buscando una solución para sus kilos de más. Muchos lo hacen tras semanas haciendo deporte (mucho deporte) y no ver resultados en la báscula.
De hecho, creo que no mentiría si dijera que en la clínica, tanto en  Salamanca como en la versión a distancia, cada semana comienza alguien que acaba de abandonar el gimnasio porque está hasta los mismísimos de esforzarse tanto y ver que no pierde ni un gramo de peso.

Este artículo nace para dar algo de esperanza a todas estas personas :) Lo simplificaremos al máximo, porque éste es un tema que daría para muchísimas páginas de información.

¿Por qué no adelgazo si hago tanto deporte?
Para dar respuesta a esta pregunta deberíamos conocer antes algunos datos, pues cada uno de ellos será determinante.
  • ¿Qué edad tienes?
  • ¿Eres hombre o mujer?
  • ¿Qué deporte realizas?
  • ¿Cuántas horas a la semana lo practicas?
  • ¿Cuántas horas duermes?
  • ¿Cuántas horas pasas sentado al día?
  • Cuando eras más joven, ¿practicabas deporte, eras una persona activa o sedentaria?
  • ¿Tomas medicación?
Y también necesitaríamos conocer tu peso actual e histórico de pesos, tu altura y cómo es tu alimentación diaria, semanal y mensual.

Con toda esa información disponible podríamos darte una respuesta personalizada. Pero como tenemos miles de lectores y sería imposible dar respuesta a todos y cada uno de vosotros, daremos unas pinceladas generales.

Adelgazar significa perder tejido graso que hemos acumulado en exceso. Puede ser en el contorno de la cintura o de las piernas, o bien, estar repartido por todo el cuerpo. Lo esperado cuando una persona adelgaza es que su porcentaje de masa grasa disminuya de manera proporcional a los kilos que pierde cada semana. 

¿Y cómo nos deshacemos de ese tejido graso sobrante?
Solo hay una manera: obligando a nuestro cuerpo a "quemar" esas grasas. Dicho de otro modo: el tejido graso es combustible para nuestro organismo. 
Podemos quemarlo de dos maneras:
- Haciendo más deporte (es decir: incrementando nuestro gasto de energía diario).
- O bien, realizando una dieta hipocalórica (o sea: dándole a nuestro cuerpo un poco menos de la energía que necesita para mantener su peso actual).

Pongamos un ejemplo:
Si mi cuerpo necesita 2100 calorías para mantener 72 kilos de peso, puedo adelgazar de dos maneras:
- Haciendo más deporte para que mi cuerpo gaste 2500 calorías en total (como necesito 2100 para mantener el peso, a mi organismo no le quedará otra opción que quemar 400 calorías de mis tejidos grasos).
- O bien, realizando una dieta baja en calorías, por ejemplo de 1500 calorías. Cada día que la siga, mi cuerpo necesitará quemar 600 calorías de mis acúmulos de grasa. 


¿Y por qué cuesta tanto adelgazar haciendo deporte?
Esta sí que es buena pregunta. 
Un kilo de nuestro tejido grasa puede transformarse en 7000 calorías. 
Si revertimos la idea tendremos que; para adelgazar 1 kg de grasa, tendré que quemar 7000 calorías

Hay un montón de dispositivos en el mercado que indican cuántas calorías pierde el usuario mientras practica un deporte. Pero me temo que suelen ser datos exagerados. Es una pena, pero es así. Si de verdad quemásemos 1500 calorías en una sesión de deporte, en 3 o 4 días la ropa ya nos quedaría grande. Y no es así, ¿verdad?
En una hora de tenis (pensad lo duro que es el tenis. Y lo larga que se hace una hora...)  yo quemaría ni 350 calorías.
En una hora caminando a buen ritmo quemaría unas 150 calorías. Vamos, una miseria si mi único objetivo es el de adelgazar.


Ver el deporte con otros ojos
La actividad física es necesaria para la salud. 
¡Cuántas veces habréis leído o escuchado esta afirmación!
Y qué razón tiene, madre mía. El deporte nos protege frente al cáncer, frente a la hipertensión, mejora la ansiedad que genera el estrés diario, nos baja el azúcar, regula nuestro colesterol, hace que seamos regulares a la hora de ir al baño, nos previene contra los infartos y los ictus, nos pone de mejor humor, hace que veamos la vida con otros ojos.
Así que sí, el deporte es necesario. 
No es necesario para adelgazar, es vital para tu salud.


Entonces, lo mejor para adelgazar es...
Mejorar nuestros hábitos de alimentación y adaptarlos a nuestras necesidades actuales. No somos los mismos que hace 5 o 15 años, ¿verdad? Pues nuestra alimentación tampoco debería ser la misma. 
Un buen profesional de la nutrición te ayudará a detectar esos errores y te dará soluciones lógicas y realistas para solucionarlos. 
Huye de quien te diga que con no sé qué deporte o con que no sé qué dieta, adelgazarás 3 kilos en dos días. 
Ni engordamos tan rápido, ni adelgazamos tan rápido. 
Y para colmo, solo tenemos un cuerpo en esta vida: ¡vamos a cuidarlo cada día! 
Resumiendo: Mejora tus hábitos (si no tienes muy claro cómo, nosotros podemos ayudarte) y haz deporte para ser más feliz.  





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martes, 2 de abril de 2019

Trucos para sentirte saciado sin morir empachado


El tema de la saciedad es muy interesante y complejo y son muchos los factores que influyen en que nos saciemos antes o después. Estos factores van desde el contenido en nutrientes de lo que ingerimos, el volumen, el tamaño del plato, la textura, la temperatura de la comida, la velocidad con la que comemos, entre otros. 



Uno de las cosas que ocurren al aprender a comer mejor, es que vamos educando a nuestro paladar y a nuestro cerebro le llegan antes las señales de saciedad. Todo esto forma parte de lo que llamamos educar hábitos. 
Estas señales llegan concretamente al hipotálamo que es la región de nuestro cerebro que regula las sensaciones de hambre y saciedad


¿Cómo y por qué nos sentimos saciados?
Las primeras señales de saciedad comienzan con la distensión del estómago conforme va llegando el alimento y también con la velocidad de vaciamiento gástrico. 

Además nuestro cuerpo es muy listo, según va llegando el alimento a nuestro intestino, unos receptores que se encuentran en él, especialmente en el duodeno, van identificando la composición química de los alimentos y de esta forma van reconociendo qué tipo de nutrientes hemos ingerido. Cuando ya tenemos cantidades suficientes de los nutrientes que necesitamos estos receptores mediante señales hormonales, comienzan a avisar a nuestro hipotálamo de que ya hemos comido suficiente. 
Este es uno de los motivos por el que es tan importante comer despacio, ya que así, además de que estaremos ayudando a digerir mejor los alimentos masticando bien, también estaremos dando tiempo para que lleguen esas señales de saciedad antes de que nos hayamos pasado con las cantidades. 

Una vez que los nutrientes son absorbidos y pasan a la sangre el cambio en sus niveles plasmáticos también actúa como señales de saciedad. 


Contenido de nutrientes
En cuanto al contenido en nutrientes, los macronutrientes que más nos sacian son en primer lugar los carbohidratos complejos (de absorción lenta) y en segundo lugar las proteínas

Por un lado los carbohidratos complejos mantienen la insulina en niveles constantes lo que inhibe la ingesta de alimentos. Además los carbohidratos también estimulan la secreción de serotonina que induce la saciedad. 

A su vez si optamos por alimentos ricos en carbohidratos complejos y que también tengan un alto contenido en fibra como los cereales integrales (pasta, arroz, avena…) o las legumbres, nos resultarán aún más saciantes. 
Esto explica también el por qué las legumbres suelen ser un plato que llena tanto, ya que son un alimento con un alto contenido tanto en carbohidratos complejos como en proteínas y además se suelen preparar añadiendo agua, así que lo tienen todo para que nos sintamos satisfechos después de comerlas. Si además añadimos mucha verdura (la mitad del plato más o menos) estaremos añadiendo aún más fibra y más agua. 

Sin embargo, el consumo de alimentos con índice glucémico alto, es decir que elevan rápidamente los niveles de glucosa en sangre, hace que se eleve la insulina de forma aguda, lo cual estimula la ingesta de alimentos. Por eso cuando se tiene hambre conviene evitar comer alimentos muy dulces como bollería, chocolatinas, gominolas, refrescos azucarados, etc, ya que será peor el remedio que la enfermedad. 


La vista
Por otro lado, no es ningún secreto que cuando vemos un plato lleno nos saciamos más. Todos los sentidos son muy importantes a la hora de alimentarnos pero en este caso la vista juega un papel fundamental ya que lo que vemos en el plato determina la sensación de saciedad antes de que la comida sea ingerida. Por eso un buen truco muy conocido, puede ser usar platos más pequeños en los que no queden huecos, esto nos ayudará también a tomar raciones más pequeñas. 


El tacto
Otro factor que influye es la textura de los alimentos: los alimentos sólidos nos sacian más que los líquidos, por eso es importante intentar consumir siempre que se pueda alimentos enteros y no triturados. 
Esto se explica no solo por el hecho de que haya que masticarlos y que se tarde más en comerlos, si no también por los sonidos que se generan al masticar que nos dan información sobre la textura del alimento que vamos a ingerir. 
Además los alimentos sólidos retrasan el vaciamiento gástrico. 


El oído
En cuanto a los sonidos, como curiosidad, existen algunas texturas que nos resultan muy placenteras como todo aquello que sea crujiente, por ejemplo los snacks de patatas fritas o similar, de hecho el propio envase de estos productos está muy bien pensado para que su sonido al agarrarlo y abrirlo nos recuerde al sonido de este tipo de snacks al masticarlos y esto contribuye a estimular nuestro apetito. Así que, cuando apetezca algo crocante, será mejor elegir unos pepinillos en vinagre, una manzana o una zanahoria, que tienen menos peligro ;)


Caliente o frío
En cuanto a la temperatura de la comida, en general sacian más los alimentos calientes que los fríos ya que entre 20-30 ºC se perciben mejor los sabores y esto ayuda a que nuestro cerebro le lleguen mejor las señales de que estamos comiendo. 



Como se ha explicado al principio los mecanismos de la saciedad son muy complejos pero con todo esto nos podemos hacer una pequeña idea de su funcionamiento y también podemos poner en práctica algunos trucos que nos ayuden a sentirnos saciados. 

A continuación encontrarás una infografía descargable (pincha en ella y se descargará) con un resumen de estos trucos que pueden ayudarte mucho :)


martes, 26 de marzo de 2019

Equivalencias de peso en alimentos crudos y cocinados

equivalencia peso alimento crudo y cocinado, fresco y cocido


Este artículo nace con el ánimo de poneros las cosas un poquito más fáciles en la cocina. Y es que muchos nos contáis que os vendría genial conocer las equivalencias de peso de alimentos crudos y cocinados.
En nuestras dietas solemos indicar el peso de los alimentos en crudo. 
Pero a veces, sobre todo si el resto de la familia va a comer lo mismo que vosotros (o si usáis arroz que ya viene cocido o verduras enlatadas), resultaría muy cómodo saber cuánto pesan por ejemplo 60 g de pasta cruda ya cocida. O de patata, o de arroz, o de legumbres...etc.

Así que vamos con estas tablas de equivalencias que suponemos os ayudará un montón. (Y al final una ayuda extra.)
Observaréis que en el caso de las patatas y las verduras, el peso casi no cambia, así que podéis guiaros por el peso indicado en la receta aunque uséis esos alimentos ya cocidos.



PLAN 1

Alimento CRUDO Alimento COCIDO 
40 g de arroz 
o de pasta
 o de cualquier cereal 
o de legumbres
= 100 g
180 de patata= 185 g
200 g de verduras= 210 g



PLAN 2

Alimento CRUDO Alimento COCIDO 
60 g de arroz 
o de pasta
 o de cualquier cereal 
o de legumbres
= 150 g
220 de patata= 230 g
300 g de verduras= 315 g



PLAN 3

Alimento CRUDO Alimento COCIDO 
80 g de arroz 
o de pasta
 o de cualquier cereal 
o de legumbres
= 200 g
250 de patata= 260 g
350 g de verduras= 375 g



PLAN 4

Alimento CRUDO Alimento COCIDO 
100 g de arroz 
o de pasta
 o de cualquier cereal 
o de legumbres
= 250 g
300 de patata= 315 g
400 g de verduras= 420 g



La ayuda extra: 
¿Qué pasa con los alimentos congelados? 
¿Cuál es su peso real una vez se han descongelado?
Pues pasa algo parecido a la patata y las verduras cocidas, que queda muy parecido, así que podemos guiarnos por el peso indicado en la receta independientemente de si el pescado o la verdura está fresca o congelada.
  • 100 g de pescado, marisco sin cáscara o carnes congeladas, cuando se descongelan se quedan en: 96 g
  • 200 g de verduras congeladas al descongelarse se quedan en: 185 g


Y un detalle más: os recomendamos mucho la práctica de comprar barras de pan tradicional cortado en la propia panadería con máquina. De esa manera quedan rebanadas uniformes. Una vez en casa, la barra troceada se puede congelar tal cual e ir sacando rebanadas que podemos descongelar en la tostadora y quedan súper ricas :)
El peso de la rebanada de pan congelada y descongelada será muy similar también: un pedacito de pan congelado de 19 g, se queda tras su paso por la tostadora en 17 g.





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jueves, 21 de marzo de 2019

Paella ALEA



¡Muy buenos días, queridos lectores! 
Cuando decidimos hacer una paella para incluirla en el blog, supimos que debíamos aportar algo más en el artículo, pues... ¡casi todo el mundo sabe preparar una paella! Y de hecho, sería más correcto decir que cada familia la prepara de una manera. 

Así que este post, aunque os contará cómo hacer este plato tan riquísimo, sencillo y colorido, también tocará un tema muy importante.
Fijáos en la siguiente imagen
Son los ingredientes que usamos para prepararla colocados por grupo de alimentos. Estoy segura de que muchos ya estáis viendo el patrón.



¿No? ¿no estáis seguros? Pues vamos a evidenciarlo:


Exacto, esta paella está hecha según las indicaciones del método del plato :) 
Cuando era pequeña me encantaba el arroz, y me daba mucha rabia encontrarme trocitos de verdura. Pero con el tiempo, y tras la experiencia profesional, me gusta mucho más cuando contiene una buena variedad y cantidad de hortalizas. 

Realizar así las recetas nos asegura tomar una cantidad correcta de fibra, minerales, vitaminas y no pasarnos ni en grasas, ni en proteínas ni en carbohidratos. Estos tres nutrientes son fundamentales para nuestra salud, pero un exceso acumulado en el tiempo se transformará en kilos de más o en problemas de salud (por ejemplo: un exceso de consumo de proteínas puede desencadenar un ataque de gota). 

Nosotros optamos por el huevo como fuente de proteínas animal, pero bien podríamos poner pescado, marisco, carne o alimentos de origen vegetal como el tofu, el seitán o la soja texturizada.


Ingredientes para una comida según el plan de la dieta ALEA que te corresponda :) 

Ingredientes Plan 1Plan 2Plan 3Plan 4
Arroz40 g60 g 80 g100 g
Huevos
o
pescado blanco o marisco o carne o tofu o seitán
1
o bien
80 g
1
o bien
100 g
2
o bien
130 g
2
o bien
150 g
Hortalizas variadas (pimiento, cebolla, puerro, ajo...)200 g250 g300 g350 g
Guisantes enlatados o descongelados50 g60 g70 g80 g

Para los planes 1 y 2, cocinaremos con 1 cucharada de postre de aceite de oliva virgen extra.
Para los planes 3 y 4, usaremos 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra.
Además, usaremos un poquito de sal, laurel, pimienta negra y azafrán (o preparado de paellas) al gusto.

ELABORACIÓN:
  1. Si optas por hacerla con huevo, ponlos a cocer en primer lugar.
  2. Limpia las hortalizas, pártelas en trocitos (cuanto más finos más rica quedará) y rehógalas en el aceite indicado dentro de una sartén antiadherente. Déjalas hacer hasta que adquieran un tono dorado (y huelan de maravilla). Aproximadamente les llevarán unos 10-12 minutos a fuego medio-bajo. (OJO ►► Si optas por hacerla con marisco, carne o pescado, éste será el momento de añadirlo a la sartén: deberá cocinarse junto a las verduras).
  3. Tras ese tiempo añade los guisantes y mezcla bien.
  4. Pon el laurel, la pimienta negra y el azafrán y mezcla los ingredientes una vez más.
  5. Añade el arroz y el doble de su volumen de agua templada. Pon a punto de sal y lleva a ebullición. 
  6. Cuando hierva baja el fuego y tapa la cazuela. Déjalo así durante unos 12-14 minutos. 
  7. Antes de retirarlo, si te gusta, puedes darle un último toque a fuego alto para que la parte en contacto con la sartén se dore un poquito más.
  8. Sírvela con el huevo partido al lado y si te gusta, añade un poquito de limón.





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Pues desde ALEA podemos ayudarte, elaboramos dietas individualizadas y con recetas detalladas al milímetro para nuestros pacientes. ¿Cómo? De tres formas:


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Nuestros libros de La dieta ALEA

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Y además en librerías puedes encontrar nuestros dos primeros libros, con los que miles y miles de personas han adelgazado de forma saludable y equilibrada. (Más información, aquí).