miércoles, 9 de octubre de 2013

microPOST: ¿Te hacen unas palomitas?

Hace unos días nos encontramos en el súper una nueva variedad de palomitas para hacer en casa.

A todos de vez en cuando nos apetece disfrutar de un bol de palomitas recién hechas mientras disfrutamos de una buena peli ¿verdad?
Pues hoy en el microPOST os contamos algunas opciones que son válidas incluso si estás a dieta. 

Antes de nada recordar algo obvio: los snacks (incluidas las palomitas) son del grupo de alimentos que debemos tomar solo de vez en cuando, porque su perfil nutrional no es el mejor: aportan una gran cantidad de sal y grasas.
Así que al igual que la bollería y los fritos, déjemoslos para ocasiones "especiales". 

Y ahora sí, os contamos cómo tomar unas palomitas calentitas:

Una bolsa de palomitas para hacer en el microondas pesa unos 100 gramos. Si tomamos la mitad (podemos compartirla con alguien o dejar la mitad para el día siguiente) tendremos una buena ración.

  • Buena en cantidad: porque será un buen bol.
  • Y buena en calorías: porque no nos estaremos pasando demasiado. Aportará unas 200 calorías. Aproximadamente lo que una merienda.
Acompañando la mitad de la bolsa con un refresco light o zero o con una botella de agua, tendremos el snack perfecto para peli del sábado por la tarde :)


La variedad nueva que encontramos es una que aporta menos calorías porque tiene muchas menos grasas (y muchísimas menos grasas saturadas que la variedad con sal o con mantequilla). 
La probamos viendo una peli y aunque los primeros bocados resultaban un poco diferentes a las normales, te acostumbras y el sabor acaba siendo tan bueno como siempre. ¡¡Pero como muchas menos grasas!! 

Por cierto, la peli era "Warrior", y nos gustó mucho ;)























martes, 8 de octubre de 2013

Ana: 20 años y 30 kilos menos

Hoy tenemos el gusto de presetaros a Ana, una antigua paciente de la clínica de Salamanca. Ha tenido la amabilidad de contarnos su experiencia en ALEA.

Ana, queremos agraderte todo el esfuerzo que hiciste, tu simpatía cada vez que te veíamos, y darte la enhorabuena por todo lo que has conseguido. Te has convertido en una mujer sana y fuerte. Te deseamos mucha suerte en tu futuro, aunque estamos seguros de que con lo trabajadora que eres, no la necesitarás ;)





1. Cuéntanos quién eres y a qué te dedicas:

Mi nombre es Ana, tengo 20 años, soy de Ciudad Rodrigo y estoy estudiando el Grado en Maestro de Educación Primaria en la Universidad de Salamanca.



2. Explícanos cómo era tu situación antes de empezar la dieta. Antes de esta dieta ¿habías probado otras?

Antes de empezar la dieta mis hábitos de vida eran muy muy malos. No realizaba nada de ejercicio físico, buscaba cualquier excusa para no hacerlo. En cuanto a la alimentación, mi situación era peor si cabe. El exceso de grasas, los dulces y especialmente las grandes cantidades de comida y el picoteo entre horas eran mis principales problemas. 

A pesar de que soy joven, llevo haciendo dietas más de media vida. Concretamente la primera dieta que hice me la recomendó mi pediatra a los 7 años. Aunque conseguía perder algunos kilos siempre volvía a recuperarlos en cuanto me cansaba por la monotonía de las dietas que realizaba o, por qué no, por el hecho de: ¿Por qué mis amigos pueden comer dulces y gominolas y yo no? 

A los 13 años hice otra dieta con la que conseguí perder casi 20 kilos. Pero claro, pasados un par de meses me confié y recuperé esos kilos en muy poco tiempo (e incluso alguno más). Ahí me quedó muy claro el famoso concepto del “efecto yoyó”. 



3. ¿Por qué decidiste acabar con ello? ¿Hubo algún detonante que te empujara a mejorar tu vida?

No puedo decir que los comentarios de mis compañeros en clase y de algunos familiares no me ofendieran en su momento y me hicieran pensar en cambiar mis hábitos. Pero el motivo principal fue por decisión propia, por el simple hecho de no gustarme. Tengo que reconocer que muchas veces he llegado a pensar en la injusticia de la sociedad, el por qué el prototipo adecuado y el mejor visto es el cuerpo delgado. Pero esto pierde importancia cuando el sobrepeso llega a ser peligroso para tu salud. Ahí da igual lo que digan los demás, es hora de reaccionar. Es frustrante mirarte al espejo y llegar a darte asco, pero lo es más todavía cuando piensas en los efectos que puede tener para tu salud a corto o largo plazo.

Sin duda algo que me pudo motivar de un modo quizás involuntario fue el programa de televisión “Ya no estoy gordo”. Me llamó la atención en su momento ver que chicos y chicas de mi edad cambiaban por completo sus hábitos para encontrarse mejor consigo mismos. Así que, ¿por qué yo no? 



4. ¿Cuánto peso llevas perdido con esta dieta?

Todavía me cuesta creérmelo, pero llevo un total de 30 kilos perdidos con esta dieta. A pesar de que me tomé una especie de vacaciones y cuando bajé 20 kilos conseguí mantenerme, no me gusta dejar las cosas a medias, así que he conseguido llegar a mi objetivo e, incluso, superarlo. 



5. Para ti ¿qué es lo mejor de esta dieta?

Sin duda alguna y creo que coincidiré con la mayoría de las personas que hayan hecho o estén haciendo esta dieta, una de las mayores ventajas que tiene es que se puede comer de todo. Son 5 comidas al día, bastante completas y muy variadas. El hecho de poder hacer una dieta en la que cada día y en cada una de las comidas puedas tomar alimentos diferentes es un punto muy positivo. No resulta aburrido y no se pasa hambre, sino más bien ganas de comer más cantidades o alimentos que consumías antes, y esto lo he superado buscando algún entretenimiento y no pensando en comida. Cuesta, pero se consigue. 



6. ¿Y lo que menos te gusta...?

Quizás resulte un aspecto negativo el hecho de tener que pesar todos los alimentos, especialmente al principio. Sin embargo, con el tiempo acabas sacando de esto algo positivo, puesto que si, por ejemplo, tienes una comida o una cena fuera de casa sabes qué cantidades aproximadas puedes tomar de cada alimento. 




7. ¿Haces deporte? ¿Desde cuando?

Hace unos meses me escondería si me hicieran esta pregunta y, ni mucho menos me imaginaría que hoy puedo responder bien claro un SÍ, y con mayúsculas. 

Como ya os he dicho me tomé una especie de vacaciones en la dieta cuando llevaba 20 kilos. Hasta ahí no hacía nada de ejercicio, aunque si es verdad que procuraba ir caminando a la facultad en vez de en autobús, por ejemplo. 

Cuando llevas mucho tiempo esforzándote en adelgazar o en mantenerte después de hacer dieta, te das cuenta de que el ejercicio es algo tan positivo que te permitirá, no sólo mejorar tu salud, sino además ayudarte a mantener el peso ideal una vez que lo consigas. Por ese motivo decidí, aunque muy a mi pesar, comenzar a hacer ejercicio y continuar la dieta. Además, soy muy consciente de que sin ayuda del ejercicio estos últimos kilos (que como suele decirse, son los que más cuestan) no los hubiera bajado tan fácilmente. 

Nunca jamás me lo hubiera imaginado, pero he pasado de dar dos pasos y cansarme a llegar a correr unos 40 minutos seguidos. Antes decía que no a toda clase de ejercicio físico buscando excusas para no hacerlo, ahora le he cogido el gustillo y estoy totalmente mentalizada de que es algo que no dejaré de hacer nunca, puesto que me ayuda a estar y a sentirme mejor conmigo misma. 



8. ¿Merece la pena tu esfuerzo físico y la alimentación diaria que llevas?

Por supuesto que sí. Si es verdad que es algo que comienza siendo un gran esfuerzo, pero termina convirtiéndose en algo positivo, en un hábito que tienes que coger para conseguir mantenerte. 

Además, he aprendido a comer. Me he dado cuenta de que antes no tenía ni idea y ahora sé que una dieta saludable no implica la prohibición de determinados alimentos, sino simplemente el autocontrol y el hecho de saber qué comer y cuándo comer. 

El antes y el después es, sin duda, lo que más merece la pena. Es una prueba de que el esfuerzo tiene recompensa, y de que no se puede decir que no a nada sin, al menos, intentarlo. Por ejemplo, desde mi historia personal, me ha merecido mucho la pena desde el punto de vista de la moda. Pasar de no encontrar nada de mi talla a poder comprar en todas las tiendas que quiera, a poder vestir como visten las demás chicas de mi edad, a poder decir “¿me puede traer una talla menos?”, son cosas que pueden parecer sin importancia, pero a mí me emocionan. 



9. ¿Crees que mantendrás este estilo de vida de aquí en adelante?

Lo tengo más que claro, y la respuesta es sí. Nadie, excepto los que han pasado por una situación similar a la mía, sabe el esfuerzo que he tenido que hacer para llegar hasta donde he llegado. 

Ya hice en una ocasión la “tontería” de adelgazar y engordar después, perdiendo los resultados que había logrado. Creo que esto me sirve para no volver a caer en la trampa y continuar con hábitos saludables. 

Mi estilo de vida ha cambiado totalmente, ha dado un giro de 180 grados y ya no supone para mí un sacrificio el hecho de llevar una vida saludable, sino un estilo de vida. 





Por todo esto animo a aquellas personas que estén en una situación similar a la que estaba yo, a que cambien su forma de vida cambiando sus hábitos, puesto que el cambio será, sin ninguna duda, muy positivo. Nadie dice que sea fácil, pero se lleva muy bien y el resultado merece la pena.




Gracias  Ana, nos emociona mucho recordarte :) 







¿Deseas adelgazar? ¿Mejorar tu alimentación? 
Podemos ayudarte:



Muchas más recetas equilibradas, ricas y ligeras... AQUÍ

 
Soy María Astudillo Montero 
Dirijo este blog. 
Soy Especialista en Nutrición y elaboración de dietas. 
 

jueves, 3 de octubre de 2013

Postres lácteos ricos (RIQUÍSIMOS) (y de dieta)

Ayer os adelantábamos que hoy os mostraríamos algunos de los postres más ricos que podéis encontrar en el súper, y que además podéis tomar sin miedo a estropear la dieta.

¡¡¡¡Sííííí!!!  Has leído bien: puedes compaginar el gusto por los postres ricos y especiales con tu dieta, sólo tienes que saber cómo. Y para eso, sigue leyendo :)
(Nos encantan estos post, sabemos que os hacen muy felices!!!)

Ayer dijimos que mientras tengan menos de 100 calorías, podemos incluirlo como postre de la dieta.
Parte de la energía que se destina a la comida y a la cena, de las calorías totales del día, están destinadas al postre.
Los postres recomendados son una ración de fruta o bien 1 lácteo.
En este post, os vamos a enseñar, lácteos especiales, más ricos que los yogures o el queso desnatados. Son fáciles de encontrar y así podréis permitiros un capricho en el transcurso de la dieta, sin ningún miedo a estropearla.

Algunos aportan un pelín más de 100 calorías (105 o 117 a lo sumo, pero consideramos que por esas poquitas, no pasará nada si se hace de vez en cuando).
En cada envase viene detallado el aporte de calorías por unidad. Y si no viene en la parte delantera, lo veréis en parte trasera.

Empezamos:





























Un detalle sobre este Fondant: esta marca aporta por cada unidad 96 calorías. Está dentro del límite y encima es un producto riquísimo!! 
Fijáos, encontramos esta opción, de la Lechera, que aporta por unidad la friolera de... 213 calorías!!! Más del doble amigos... 


Bajo mi punto de vista (de golosa oficial) no merece la pena! Pues la primera opción además de más saludable, está igual de buena! 
Y encima: con la primera opción compras 4 unidades, con la segunda, sólo 2. 




Seguimos con postres ricos y sanos:








Y ahora, algunas opciones “portátiles”, para los que tomáis el postre en la calle, en el trabajo o en la biblioteca.













Una vez más todos aprendemos a cuidarnos sin dejar de lado nuestros gustos, todo es compatible, sólo hay que saber cómo :)



miércoles, 2 de octubre de 2013

microPOST: ¿TE APETECE UN POSTRE ESPECIAL?

Si pudieras medir con una máquina tu grado de “goloso”, ¿en qué nivel estarías?
Si pudiéramos probarla en el equipo de ALEA os aseguro que se dispararían las alarmas, porque hay más de uno y más de una que no puede resistirse ante un postre…

¿¿Y si juntamos esas ganas interiores de comer algo rico y dulce con… “estoy a dieta”?? El resultado la mayor parte de las veces es desastroso!!!  Porque parece incompatible el comer cosas ricas y dulces estando a dieta.

Sin embargo… los que nos conocéis, sabéis que ¡sí se puede!  Pero hay qué saber cómo y hasta dónde llegar.


Para empezar, mañana os mostraremos unas cuantas opciones de postres riquísimos que podéis encontrar en el súper, pero hoy os damos un dato para que vayáis haciéndoos ilusiones:

Cualquier postre que aporte menos de 100 calorías puede entrar en la dieta :)
FELIZ  noticia, verdad???? Lo es.
Es fundamental saber hasta dónde podemos llegar sin pasarnos.
Sin pasarnos como para saltarnos la dieta y sin pasarnos cuando uno no está a dieta, pero teme tomar postres demasiado contundentes que pueden estropear su peso/salud.

Mañana detallaremos algunos ejemplos, pero de momento, recuerda: menos de 100 calorías.

¿Ejemplos? Ahí van tres:

  • 1 huevo Kinder (90Kcal)
  • 1 barrita de cereales con chocolate (90Kcal)
  • 1 bola de helado cremoso (100Kcal)


Y mañana, opciones ligeras, saludables y de dieta… :)



martes, 1 de octubre de 2013

Vuelta a la rutina con ENERGÍA y ALEGRÍA :)


AUTORA: STEFANI LOZANO SANTIAGO 
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad del País Vasco.



La mayoría de los adultos ya hemos vuelto a la rutina diaria y ahora le toca a los más pequeños decir adiós a unas largas vacaciones de verano.

Muchos de ellos están deseando volver para juntarse con los amigos, pero no es un cambio fácil.  Toca volver a madrugar, a pasar muchas horas en clase haciendo deberes, a las actividades extra escolares … y ello supone un extra de energía diaria para poder sobrellevarlo.

Es importante tener en cuenta que:
  • Deberemos recuperar los horarios habituales de cada comida; los más pequeños se han habituado a levantarse tarde, a comer a horas tardías y a darse más de un capricho en las cenas de vacaciones.
  • Teniendo en cuenta que volver a madrugar después de 3 meses es algo duro, es necesario que el desayuno sea fuerte para ayudarles a empezar el día con energía.
  • Vuelven las actividades extra escolares y por ello la merienda es tan importante para poder mantener a raya el apetito y que los pequeños no lleguen con demasiado hambre a la cena y, lo más importante, para que estén al 100% durante sus actividades.






Para poder ayudarlos a que empiecen con buen pie os propongo un ejemplo de menú con sus correspondientes explicaciones:


Desayuno:














A
lmuerzo:
– Un pequeño bocadillo de pavo/jamón de york/jamón serrano y un zumo:
– Una fuente de hidratos de carbono (por parte del pan) y de proteínas (por parte del pavo/jamón) que ayudará al pequeño a mantener el apetito a raya y a seguir con energía lo que le quede de mañana.


Comida:



















Merienda:
 – Al igual que el almuerzo, la merienda tiene que ser una comida ligera pero lo suficientemente efectiva como para que el pequeño no llegue con un hambre voraz a la cena y pueda estar al 100% en sus actividades extra escolares.
– La opción más saludable es optar por un bocadillo de características similares a las del almuerzo y un zumo/ una macedonia/ un sándwich y yogur líquido.

No acostumbrarles a la bollería industrial, que aunque más económico (y seguramente más apetecible para los pequeños) es menos saludable.


Cena:





Lo aquí expuesto es sólo un ejemplo explicado de que podría comer un pequeño para volver con energía a clase.

Obviamente a muchas más opciones así que ánimate a ser creativo con la comida diaria, pero siempre pensando en la salud de los más pequeños.



jueves, 26 de septiembre de 2013

PAN DE MOLDE: dudas, mitos y otras cuestiones

¡¡Buenísimos días!! 

Hoy vamos a contaros algunas cositas interesantes sobre el pan de molde :)
Se plantean un montón de dudas sobre este tipo de pan:

  • ¿Puedo tomar pan del molde para comer en vez de pan normal?
  • ¿Es mejor el pan de molde integral que el pan de molde blanco?
  • ¿Engorda más sin corteza?
  • ¿Qué marca tiene menos calorías?
  • ...ect.
Vamos a responder a estas dudas de forma sencilla, rápida y práctica! Porque como siempre, queremos ponéroslo fácil :)

El pan de molde se hace con harina, sal, agua y levadura. Hasta ahí bien, ¿verdad? Es como el pan de siempre. Sin embargo, el truco para que sea tan blandito y se conserve tanto tiempo es que además de esos ingredientes contiene grasas. Grasas que suelen ser saturadas e hidrogenadas con ácidos grasos trans. O sea, grasas que no benefician a nuestra salud si se toman en exceso.
Por esta razón, siempre que podáis, os recomendamos consumir pan de panadería mejor que el envasado. Muchas panaderías pueden partiros con máquina un pan grande que podéis congelar e ir descongelando en la tostadora la porción que necesitéis en cada momento.


Volviendo al pan de molde, vemos que el punto fundamental será el tipo y cantidad de grasas que aporte. (Algo similar a lo que hablábamos el otro día en el post de las galletas de desayuno.)
Actuaremos de forma similar:
Tomaremos varios paquetes de pan de molde y revisaremos estos tres puntos que nos ayudarán a tomar la decisión:
  1. Calorías (cuantas menos, mejor)
  2. Grasas saturadas (cuantas menos, mejor)
  3. Fibra (cuanta más, mejor)
Y ahora os mostramos una pequeña selección de panes de molde para que veais con calma qué podéis encontrar en el súper mercado. Al final haremos un pequeño resumen.

Primero vamos a revisar una duda muy habitual: ¿ENGORDA MÁS EL PAN SIN CORTEZA? 
Veremos el pan de molde normal y lo compararemos con la variedad "sin corteza" o "corteza blanda" de la misma marca.

Las 4 variedades de pan aportan de media por cada 100 g de pan 250 calorías.
La que menos calorías aporta por rebanada es el PANRICO SIN CORTEZA, sólamente 54 calorías :)
Le sigue el PANRICO normal, el Pan BIMBOde corteza blanda y por último, con 73 calorías por rebanada de pan, el pan BIMBO normal.


















Ahora vamos a ver otro grupo de panes: el integral, el "cuida tu figura" y el "natural 100%".
Muchas personas nos preguntan si engorda menos el pan integral que el blanco.

La respuesta es que no, pues aportan practicamente las mismas calorías. Y en caso del pan de molde, vemos que incluso aporta más calorías el pan integral que cualquiera de los revisados (aporta 264 Kcal/100g).
Y lo peor, es que es la variedad de pan que más grasas aporta!! Da rabia ver cómo se venden metiéndonos por los ojos que es más saludable, equilibrado e inlcuso ligero que otros panes, y cuando se revisa la etiqueta, observamos dos cosas: sí, aporta más fibra que otros (fibra que podemos obtener a lo largo del día a través de la fruta, las legumbres, verduras y hortalizas), y la segunda cosa, es que es de los que más grasas, y grasas saturadas contiene.







Esta variedad (PANRICO Sveltia) no se encuentra en todos los súper mercados, algunos nos habéis contado que no la habéis podido comprar fácilmente. Pero si la encontráis, es una buena opción. La única pega, es que aunque sí es baja en grasas totales, el contenido en grasas saturadas, es bastante elevado.




Por último, fotografíamos la variedad "100% natural" de pan BIMBO.
La rebanada es un poquito máyor que las anteriores, y por eso sube hasta las 70 calorías por cada una. El contenido en grasas saturadas es muy bajo y además contiene uan pequeña cantidad de aceite de oliva refinado, así que es una opción saludable.





CONCLUSIONES: 
Actualmente no hay muchas diferencias entre los panes del molde que nos ofrece el  mercado. Todos aportan de media unas 250 Kcal/100 g. Así que aunque es importante el valor de cada rebanada, será fundamental revisar el contenido en grasas. Cuantas menos, y cuantas menos saturadas, mejor para nuestra salud :)


A veces en las etiquetas aparecen los porcentajes de ingesta recomendada diaria, así que si queréis ir un paso más allá, tened en cuenta estos datos: las recomendaciones actuales plantean lo siguiente:
  • Que de todo el aporte energético en un día, entre el 30 y 35 % provenga de las grasas. 
  • Que las grasas saturadas no supongan más que el 7-10% de la energía de todo el día.
  • Y que las grasas trans sean menos que el 1%.



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Soy María Astudillo Montero 
Dirijo este blog. 
Soy Especialista en Nutrición y elaboración de dietas.