martes, 22 de octubre de 2013

PERDER PESO, GANAR SALUD: DIETAS MILAGROSAS

AUTORA Raquel León Larios:

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética.
Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos.



En este post voy a intentar poner algunos ejemplos sobre esas dietas que prometen grandes logros en poco tiempo y sin apenas esfuerzo en muchos casos.

Algunas de las características de este tipo de dietas son la promesa de resultados rápidos, prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos, contienen relatos o testimonios sin ninguna credibilidad o están basados en estudios no revisados, probado solo en animales o en modelos celulares, entre otras.

Algunos ejemplos pueden ser:

            - Dieta toma la mitad: se ingiere la mitad de calorías, pero también la mitad de nutrientes.
            - Dieta de Victoria Principal: se hace durante siete días compuesta por ensaladas.
            - La cura Waerland: durante dos días solo se puede tomar agua fresca de manantial, patatas, apio, semillas de lino y hortalizas.
             - Dieta cero o ayuno terapéutico: como sugiere el nombre no se ingiere nada.

Conviene recordar los efectos de la pérdida de peso en un plazo muy corto de tiempo.
Si hacemos caso a la frase “lo que rápido se pierde rápido se gana”, este tipo de dietas provocan un efecto rebote, ya que no solo se pierde grasa, sino también masa magra (músculo), son monótonas y difíciles de seguir, y cuando se vuelve a recuperar la dieta habitual lo que recuperaremos en mayor proporción será masa grasa, no el músculo que hemos perdido y que costará más recuperar.

También tienen importantes efectos secundarios, como trastornos gastrointestinales (vómitos, diarrea, fragilidad en pelo y uñas, ansiedad, debilidad, cansancio…)



Existen las dietas disociativas, que consisten en no combinar determinados alimentos para impedir la absorción de determinados nutrientes.

Hay que decir que nuestro organismo está preparado para digerir los nutrientes que se encuentran de forma combinada en nuestra dieta habitual. Además, los alimentos suelen estar compuestos de varios tipos de nutrientes, como los frutos secos, que contienen grasas, proteínas y fibra, por lo que este tipo de dietas carece de fundamento.

- Dieta disociada de Hay: Las proteínas y los hidratos de carbono no pueden ingerirse en una misma comida.

- Régimen de Shelton: en el desayuno consumir lácteos, en la comida carnes y en la cena verduras.

- Dieta de Rafaella Carra: no mezclar hidratos de carbono y proteínas, y todo lo que se consuma antes de las 8 de la mañana no engorda.


Hay dietas que se basan en la exclusión de algún nutriente, como pueden ser:

            - Dieta de Atkins: disminuir al máximo el consumo de hidratos de carbono, sin limitar grasas y proteínas, con los posibles problemas de hipercolesterolemia.

            - Dieta de Ornish: elimina carne y derivados lácteos, así como pescado y nueces; pero no limita las calorías.
           
            -Dieta de los astronautas: famosa en los años 80, que se basaba en la ingesta de preparados alimenticios con alto contenido proteico, junto con vitaminas y minerales.


Otras dietas son las que tienen base psicológica, es decir, están basadas en el tratamiento psicológico, debido a que entiende que los problemas de sobrepeso pueden estar causados pos desordenes emocionales.

            - Terapia de comportamiento: controla las pautas que se relacionan con los hábitos de alimentación, como promover acciones como hacer la compra sin hambre o masticar repetidas veces antes de tragar.

            -Dieta mental: se usan técnicas basadas en promover la relajación y el autoestima, bajo la premisa “imagínese delgado, sea delgado”.


Otro tipo de dietas, se basan en la consumición de un solo tipo de alimento, con el consiguiente problema de que nos encontraremos con deficiencia de nutrientes que son necesarios.

            - Dieta del pollo: la mitad de la dieta está compuesta por pollo y la otra mitad por verduras, frutas y ensaladas.

            - Dieta de la patata: Solo se comen patatas durante dos días.

Más ejemplos son la dieta de los cereales, de la galleta, de la alcachofa…


La dieta hipocalórica moderada y equilibrada es la opción mejor reconocida para la pérdida de peso, así como la reeducación  nutricional que conlleva para poder cambiar aquellos hábitos poco beneficiosos para nuestra salud, pudiendo llevar una dieta saludable de por vida.




BIBLIOGRAFIA

“Dietas y productos mágicos”
Documento de la FEN (Fundación española de nutrición) e INUTCAM (Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios)

“¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”?
Artículo del grupo de Revisión, estudio y posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas

“Dietas de adelgazamiento”
Artículo de la Revista Española de Nutrición Comunitaria. Año 2008.




3 comentarios:

  1. Una detallada y magnifica explicación, Raquel lleva toda la razón, hay que ser conciente y un poco estricto pero al final notaremos el resultado. Tan solo tenemos que aprender a comer bien. Gracias Raquel.

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  2. Hola, buenas tardes me ha orientado tu articulo, llevaba
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    el trabajo que lleva hacerlo y te has ganado un seguidor mas
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  3. Yo hice la dieta Atkins y sí, perdí peso, el problema fue que además de recuperar muchos más de los que había perdido tuve dos bajadas de tensión y acabé desplomada en el suelo. Ahora sé que perder peso no es lo primero, ya que lo primero es estar sana y si para ello hay que bajar de peso más lentamente, mejor es que caer enferma.

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Gracias por tu comentario!! :)