viernes, 24 de enero de 2020

Pollo guisado con ciruelas y piñones

¿A quien no le apetece un plato calentito con estos fríos...?, de esos que se comen con la cuchara humeando y desprendiendo olor...
Pues así es la receta de hoy. Nos la recomendó una chica de la consulta y nada más verla pensamos: esta la tenemos que probar.
El resultado es espectacular... ¡Vamos a por ella!

Pollo con ciruelas y piñones


Ingredientes para la CENA (PLATO ÚNICO):


Ingredientes Plan 1Plan 2Plan 3Plan 4
Pechuga de pollo (o tofu o seitán)80 g100 g120 g140 g
Tomate maduro100 g125 g150 g175 g
Cebolla50 g75 g100 g125 g
Ajo1 diente1 diente1 diente11 diente
Coñac o cualquier otro licor2 cucharadas3 cucharadas4 cucharadas5 cucharadas
Aceite de oliva virgen extra1 cuch. de postre1 cuch. de postre1 cuch. de sopera1 cuch. de sopera
Piñones15 g20 g30 g40 g
Ciruelas pasas sin hueso30 g40 g50 g60 g
Pan20 g25 g30 g35 g



Elaboración:

1. Calienta el aceite de oliva en una sartén antiadherente y cuando esté en su punto añade el ajo picadito, la cebolla, el tomate partido, las ciruelas troceadas y el pollo partido en tacos. Deja que se haga durante unos 6-8 minutos.

2. Tras ese tiempo cubre el agua con guiso, añade un poquito de sal y pimienta y déjalo hacer unos 10-12 minutos más a fuego medio-bajo.

3. Cuando el agua esté casi consumida añade el coñac y los piñones. Sube el fuego y deja que el alcohol se evapore. Le dará un aroma exquisito.


Pollo con ciruelas y piñones




Muchas más recetas equilibradas, ricas y ligeras... AQUÍ






Si te sientes un poco perdid@ a la hora de retomar los buenos hábitos o estás pensando en hacer dieta por primera vez, podemos ayudarte :) 
Nuestra clínica está en Salamanca y también atendemos a distancia si nuestra ciudad te queda lejos.

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viernes, 17 de enero de 2020

Alimentos (y hábitos) anticatarros

¡Muy buenos días, lectores!
Hoy os traemos un artículo breve pero muy curioso.



En esta época del año, con el frío recorriéndonos cada rincón del cuerpo, son muy habituales los catarros. E igual de habituales son los remedios para evitarlos o curarlos. No hay bloque de anuncios en la televisión en el que no nos muestren las bondades de tal y cual producto o alimento. Nos aseguran que fortalecerá nuestro sistema inmune y algunos hasta nos convencen de que si lo tomamos seremos casi invencibles.

Pero, ¿cuál es la realidad?
Pues es un poco más triste, la verdad. No existen estudios científicos que avalen esas ideas, productos o alimentos.
Lo cierto es que el invierno trae consigo más infecciones, y que tan solo las vacunas (o el pasar la infección adecuadamente) consiguen "reforzar" nuestro sistema inmune. 

Entonces, ¿es mejor no comprar esos productos o alimentos?
Pues depende, como todo en la vida :) Depende de cada persona concreta.
No se me ocurriría decirle a un abuelito que deje de tomar su vaso de leche caliente con miel de la tarde si lleva treinta años haciéndolo y disfruta de una buena salud.
Pero tampoco recomendaría a un estudiante que se alimenta correctamente un complejo vitamínico para prevenir catarros. 

Vale, está claro. Pero, ¿podemos hacer algo para evitar los catarros (o para llevarlos mejor)?
¡Claro! Hay una serie de rutinas que nos ayudarán a mantener en buena forma a nuestro sistema inmune. De esa forma se enfrentará mucho mejor y más eficazmente a los virus y bacterias que si estuviese debilitado.
Veamos esas rutinas:
- Hidratarnos correctamente: Si sientes una gran sed en algún momento, es que deberías haber bebido antes. Sé que en invierno cuesta más terminarse el vaso o la botella de agua, pero debería ser un hábito diario, un objetivo a cumplir cada día. 
- Disfrutar de una gran variedad de frutas y verduras: Sí, porque ellas son fuente de salud indiscutible, y a muy diferentes niveles. Entre otros, nos aportan fibra (que cuida de nuestro intestino)y  nos aportan vitaminas (fundamentales para el funcionamiento del sistema inmune (y del resto del organismo, la verdad).
- Elegir alimentos integrales en lugar de los refinados.
- Evitar o llevar al mínimo semanal el consumo de carnes rojas y sus derivados.
- Incluir varios platos solo vegetales a lo largo de la semana.
- Mantener un buen nivel de actividad física (si caminas todos los días 30 minutos a buen ritmo, ya tendrás mucho hecho).
- Lavarse las manos a menudo (con jabón, frotándose bien y aclarándose al final).
- Si tienes tos o estornudas, no lo hagas sobre tu mano, mejor sobre el brazo. La idea es no propagar con las manos los virus o bacterias a tu familia, compañeros o amigos.
* Si ya has caído, las infusiones con equinácea, menta, eucalipto, etc. pueden ayudarte con la congestión y hasta con el dolor de garganta, y son una forma estupenda de hidratarnos.







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sábado, 11 de enero de 2020

Ideas para mejorar tu (vida) alimentación

¡Muy buenos días, queridos lectores!

Os hemos echado de menos en estas semanas de descanso. Ya sabéis que nos ha coincidido con ser un miembro más en la familia así que os podéis imaginar el lío y las fiestas que hemos pasado :)

Comentábamos estos días que ahora más que nunca os entendemos perfectamente con eso de que a veces es muy difícil cuidarse: cada día nos hemos visto inmersos en mesas repletas de comidas y bebidas, nos traían a casa cajas de bombones para celebrar la llegada del bebé, pero no solo bombones: también roscones, pastas de té, pastelitos, bollos caseros...etc. En fin, una locura total...



El efecto que esos excesos han tenido en nuestras cabezas es justo el de ponernos más fácilmente en el lugar de las personas que desean seguir una dieta cuyo objetivo sea adelgazar (o cualquier otro: desde mejorar la analítica a aprender a comer saludable).
Y por eso hoy os traemos algunos consejos que nosotros mismos hemos puesto en marcha estos primeros días del año. Algunos pueden parecer demasiado simples, pero aplicados todos o la mayoría de ellos, harán que la vuelta a la rutina sea mucho más sencilla.
¡Vamos a por ellos!

1. Regala todo lo que te haya sobrado:
Sí, aunque al principio te dé pena o te sientas mal porque esa caja de bombones te la hayan regalado por Reyes, piensa que será mejor compartirla con tus seres queridos, amigos o compañeros de trabajo que terminártela tú sol@.
Otra opción es guardarla en el fondo de la despensa para alguna ocasión especial :) La idea es siempre la de compartirla (recuerda: "¡Divide y vencerás!").

2. Repasa tu despensa:
Ojea con calma lo que tienes y lo que necesitarás para retomar los buenos hábitos. Quizá necesites ir la frutería a por verduras y frutas (¡es algo que suele desequilibrarse muchísimo en estas fechas!). Prepara una lista de la compra saludable (nada de "guarrerías") y acércate a comprar cuando tengas un rato libre. 

3. Comienza el día con un buen desayuno y con una buena reflexión:
Un desayuno sano y que te sacie. Levántate 10 minutos antes de lo normal para disfrutar de un momento para ti.
Piensa en el día que tienes por delante y organízalo como más te guste. Quizá tengas mil cosas que hacer o solamente dos, pero planéalas con mimo, anótalas en una bonita libreta o en un tu móvil: intenta hacer las cosas con calma y disfrutando de cada hora que este nuevo día te ofrece :)

Para desayunar te proponemos...
- Una pieza de fruta (por ejemplo 2 mandarinas o 2 kiwis o 2 rodajas de piña).
- Un café con leche desnatada o bebida vegetal.
- Varios panecitos tostados (mejor integrales); les puedes poner un poquito de tomate con sal, o un poco de queso tipo Philadelphia light (mejor huye de los extras dulces, piensa que en las fechas pasadas has tomado de sobra...).
- Un buen vaso de agua (que te ayudará a ir mejor al baño y a no retener líquido).

4. Busca un momento para (mimarte) cocinar:
Tal vez dispongas de tiempo a lo largo del día y puedas preparar tus comidas y cenas en el acto. Pero si estás en el extremo opuesto (eres una de esas personas que van corriendo todo el día y casi no tienen tiempo ni para mirarse al espejo), busca un momento del día (o de la semana) para preparar tus comidas y cenas. Como mínimo las de entre semana (de lunes a viernes sería lo ideal, puesto que los fines de semana solemos tener más tiempo libre, ¿verdad?).
Si dejas todo organizado con antelación, las horas de las comidas y de las cenas serán casi como estar en un restaurante: solo tendrás que calentar el plato y degustarlo.

5. De postre:
Si estos días pasados te has saltado mucho los buenos hábitos, podrías tratar de compensar un poco durante un par de semanas. ¿Cómo? Pues aprovechando para hacer un postre más ligero: podrías tomar una infusión en lugar de otro alimento, pues no aportan calorías.

6. Entre horas:
Fruta. ¡¡Que no falte!! Puedes tomar una o dos piezas de fruta o frutos secos naturales durante el transcurso de la mañana y lo mismo por la tarde. Te saciarán y te aportarán nutrientes indispensables para una buena salud. Acompáñala con uno o dos vasos de agua (o con infusiones si te gustan) y listo.



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martes, 17 de diciembre de 2019

BUENOS HÁBITOS PARA QUE LA NAVIDAD NO AFECTE A TU DIETA



¡Buenos días, amigos! 

Si estáis leyendo esto es que vuestro peso y vuestra salud os importa y puede que os preocupe un poco (o un mucho) las fechas que se avecinan.
La Navidad tiene días de comilonas, de fiestas, de copas y pinchos, de dulces dulcísimos y de cocinar poco y comer de sobras... Todas estas cosas parecen casi incompatibles con seguir una alimentación equilibrada y ligera, pero por algo hemos dicho "casi". 



Y es que no es imposible en absoluto. Si uno tiene en cuenta cuatro trucos de nada conseguirá pasar por estas fechas como por cualquier otro mes. 

Vamos por lo fácil, por la base del cotarro.

Navidad a dieta

Sí, repasa qué tienes que comer y cenar durante las próximas semanas y elabora una lista con todos los alimentos que necesitarás. 
En nuestras dietas y en nuestros libros detallamos el planin de comidas y cenas de cada semana, pero si no es tu caso, elabora tu propio plan. Hace un tiempo te contábamos cómo hacer un plan saludable de comidas, puedes verlo aquí

Llena tu frutero de fruta, será el mejor postre. Y llena de tu despensa y tu nevera de hortalizas y verduras, recuerda que deben ocupar la mitad de tus recetas.

Cuando vayas al super no compres (o compra poca cantidad) de dulces típicos o alimentos que te tienten. Esos dulces son bombas de grasa y azúcar y cuantos menos tomemos mejor para nuestra salud. Así que dosifica las veces y la ración que tomes. 



Navidad a dieta

Sabemos que con el frío apetece poquísimo beber agua, pero es muy, muy, muy importante que no dejes de beber entre 1.5 y 2 litros diarios. 
Empieza la jornada con un vaso en ayunas, te ayudará a ir mejor al baño.
Ten a mano una botellita de agua y oblígate a terminarla.

Mucho ojo con el alcohol.
Estas fechas son dadas a brindar por cualquier motivo, eso es genial, pero recuerda que el alcohol engorda casi tanto como las grasas, no aporta ningún beneficio a nuestro organismo (más bien lo contrario) y que si deseas cuidarte, es mejor que consumas muy poquito o nada. 



Navidad a dieta

Sí, cada día. Y nunca dejes de hacerlo cuando tengas una comida o cena especial. No "pre-compenses". 
Si meriendas tarde, a eso de las 19:30 por ejemplo, conseguirás llegar a la cena con el estómago muy tranquilo (y la mente sin ansia alguna) y podrás cenar más ligero porque tu cabeza tomará mejores decisiones que si llegas al evento con un hambre atroz. 



Navidad a dieta

Aha: observa y pregunta cuál será el menú de esa comida o cena especial si no es tu casa. 
Saberlo de antemano te ayudará a planificar tus elecciones. Si hay cinco recetas distintas sabrás que puedes comer un poquito de cada una. 
Si solo hay dos platos, sabrás que las raciones de cada uno deberán ser un poco mayores. 
Intenta tomar la misma cantidad (visualmente) que la que tomas en tu recetas diarias. 

Siempre podrás tomar lo mismo que los demás, pero en menor cantidad :) No hay alimentos prohibidos, pero sí algunos de que los debemos tomar más o menos cantidad. 




Y recordado todo esto... ¡Solo nos queda desearos una muy feliz Navidad!

Cerramos la clínica de Salamanca unos días coincidiendo con las vacaciones escolares, así que nos veremos a la vuelta... ¡Pásalo en grande!

(Si eres paciente online, no cerramos, seguiremos al pie del cañón, así que a ti te decimos: ¡hasta nuestro próximo email!)








jueves, 12 de diciembre de 2019

A DIETA EN LAS REUNIONES FAMILIARES DE NAVIDAD



Hace años yo era de comer grandes cantidades. Realizaba una gran actividad física diaria que unida a la juventud me permitía comer sin miedo a engordar. Y las Navidades eran tremendas...
Pero un día siendo estudiante en una analítica encontré un asterisco: tenía el colesterol malo un poco alto. Mi médico quiso ponerme medicación pero le dije que prefería mejorar algunos hábitos (la verdad es que había descubierto unos bollitos terriblemente ricos en la panadería y abusé de ellos...). 
Dejé de comprar cosas que no debía tomar y en pocas semanas todo estaba bajo control de nuevo.

Sin embargo en esos días algo hizo click en mi cabeza: debía alimentarme bien, porque de lo contrario mi salud (y me peso) empeorarían

Tiempo después, las decisiones que tomamos nos llevaron a acercarnos profesionalmente al mundo de la nutrición y la dietética, y ahí ya no me cupo la menor duda de que debíamos cuidar nuestra alimentación más que nada para gozar de una buena salud.


Nuestro cuerpo no distingue entre si hoy es un martes cualquiera o bien se trata del día de Navidad. 
Lo complicado es que en estas fechas nos surgen más compromisos que en todo el año. Y cuando uno quiere cuidarse (ya sea para perder peso, para controlar el estreñimiento o mil razones más) no lo tiene muy fácil.



Hoy vamos a contaros algunos trucos para que la Navidad no nos deje un regalo extra en forma de kilos indeseados. Ni de colesterol o ácido úrico altos, ni de hiperglucemias, ni de estreñimiento...etc. Vamos a intentar facilitaros el tomar decisiones saludables :) 



Hoy hablaremos de los compromisos navideños. Distinguimos dos clases:
- Los grandes (y aquí entran comidas y cenas familiares o con amigos y comidas y cenas de empresa).
- Los pequeños (salidas breves para tomar una copa de cava o un chocolate caliente).

Charlemos sobre cada uno de ellos y sobre qué podemos hacer en esos casos si no queremos dejar de cuidarnos.

Pero antes, una pequeña reflexión: ¿Quién se acuerda de lo que cenó en Nochebuena hace dos años? o más fácil, ¿en la cena de empresa del año pasado? 
Seguramente muy pocos lo recordemos. 



Lo que sí nos viene a la mente es cómo lo pasamos, con quién estuvimos, las risas que echamos...etc. Es decir: nos reunimos en torno a una mesa, pero la experiencia es especial porque la compartimos con otras personas. En realidad comeremos cientos de veces un redondo de ternera, o unos langostinos con mayonesa...etc. Pero, ¿no somos las personas más importantes que lo que se come ese rato?  
Cuando acudas a cualquier encuentro en estas fechas ten muy presente que lo importante es acercarte a los demás, no la comida que tendrás delante :) 



Dicho esto... vamos con los trucos prácticos:



 (Comidas y cenas de empresa, con familia o amigos)

1. Almuerza o merienda lo más tarde posible, es decir, lo más cerca que puedas de la comida o cena navideña. De esa manera llegarás saciada al evento y tomarás mejores decisiones: menos cantidad, alimentos menos grasos, bebidas más saludables...etc.

2. Puedes comer lo mismo que el resto, recuerda que jamás prohibimos alimentos, pero sé consciente de que habrá algunos alimentos de los que debas tomar una ración más pequeña que de otros. Si tienes a mano una ensalada sírvete una buena cantidad. Si por el contrario predomina el embutido, toma unos pedacitos nada más. 

3. Repite el patrón de tu casa: Procura elegir alimentos saludables: verduras y hortalizas, pescados y mariscos, carnes magras, frutos secos...etc. Y ten la precaución de servirte (o de que te sirvan) raciones parecidas a las que tomas en tu casa tanto para comer como para cenar. 
Vigila la cantidad de pan (es muy fácil comerse el bollito entero casi sin querer...) y en la medida de lo posible evita el alcohol. 




(Ir a tomar una copa de cava, un chocolate...etc)

Normalmente estos compromisos suelen ser más sencillos de manejar. Una salida así podría equivaler a un almuerzo (si es por la mañana) o a una merienda (si es por la tarde). Tomar uno o dos alimentos en esas ocasiones sería una buena manera de no pasarse.
► Si vamos a tomar una tapa (o un dulce pequeño) podemos acompañarla con una bebida que no aporte calorías: una infusión, un café solo, agua, un zumo de tomate (que aporta muy poquitas calorías), o un refresco light o zero. 
► La opción segura podría ser tomar para almorzar o para merendar un descafeinado con leche y un poquito de canela. Le dará un toque especial y nos saciará sin descuidar ese momento del día. 





martes, 10 de diciembre de 2019

A DIETA EN LAS CENAS DE EMPRESA DE NAVIDAD



Inauguramos diciembre, el mes del invierno y de la Navidad, con una serie de artículos orientados a haceros estos días más llevaderos a los que estáis a dieta.

Para algunas personas diciembre y dieta son incompatibles, pero queremos demostraros que no es así. A pesar de ser un mes complicado (después entraremos en por qué es complicado) uno puede seguir su "camino dietil" y seguir avanzando. De hecho en los últimos años son más las personas que comienzan a hacer dieta en estas semanas previas a las vacaciones de Navidad.



Estos días inevitablemente la cosa se complica: tenemos a nuestra disposición en cualquier lugar (nuestra casa, la de nuestros amigos, nuestro centro de trabajo o de estudios...) un montón de dulces navideños como turrones, mazapanes, polvorones, roscos de vino, pero también frutos secos, empanadas y docenas de tentaciones más. Y para colmo nos salen cenas y comidas con amigos, con familiares y de empresa hasta por debajo de las piedras...

En el artículo de hoy vamos a daros las claves para que esas comidas y cenas de empresa o con amigos causen el menor efecto posible en vuestro peso y vuestra salud. Son apuntes que quizá ya conozcáis, pero os prometo que a todos nos viene bien recordar estas cosas de vez en cuando. ¡Así que vamos allá! 

Consejos de oro para que las comidas y cenas de empresa de Navidad no pasen factura en la báscula: 

1. Evita el alcohol:
El brindis al final de la cena no te lo puedes perder, pero sí puedes evitar copas de vino, cervezas y cócteles. 
Una copa de refresco de cola con whisky aporta más de 300 calorías. Así que imagina de cuántas podrás librarte si evitas el alcohol.



2. Opta por refrescos light.
Si te gusta beber algo fresquito y con burbujas, pide que sea LIGHT o ZERO. Cada refresco normal aporta 150 calorías, con lo cual mucho mejor si lo pides light o zero. Sobra decirlo, pero lo diremos: la mejor elección para beber es siempre el agua. 

3. Vigila en pan.
Aunque es un alimento tremendamente sano y necesario, es algo de lo que es muy fácil abusar. En estas comidas y cenas, que seguro serán muy copiosas trata de tomar una ración muy pequeña de pan. Unos 20 gramos (una rebanada) será adecuado. 

4. Evita lo evitable y tira por lo sano: 
Evita los fritos de acompañamiento; patatas, croquetas, gambas rebozadas, rabas... Cualquier alimento que haya sido frito aportará un montón de grasa innecesaria. Así que si puedes evitarlo, mejor que mejor.
En su lugar puedes tomar unos riquísimos espárragos con vinagreta, con un poquito de mayonesa o tal cual. 

5.  El postre: sí, pero poquito. 
Exacto: disfruta de un pedazo de postre igual que el resto de invitados, pero hazlo con cabeza. Toma una pequeña porción, lo degustarás igual y ni tu peso ni tu salud te pasarán factura. 

6. Ojo con las cantidades:
Esta es la clave, amigos: la cantidad de alimentos que tomamos en cada comida o cena. 
Podemos comer de todo, pero con cabeza. Intenta comer una cantidad parecida a lo que tienes en tu dieta para comer y para cenar. Con eso, tienes medio camino ganado.


Recordamos el método del plato, infalible para hacer una buena elección de ingredientes:

La mitad del plato: verduras y hortalizas
Un cuarto del plato: hidratos de carbono (¡que nadie de los deje!***)
Un cuarto del plato: alimento proteico

*** El cuarto de los hidratos y el cuarto de las proteínas, engordarán casi lo mismo, así que que nadie se prive de los hidratos, DEBEN SER LA BASE DE NUESTRA ALIMENTACIÓN :) 

Os dejamos esta imagen con distintas opciones cumpliendo el método del plato.

Método del plato, metodo del plato




Y para terminar, una reflexión: seguro que al cabo del tiempo recordarás las risas que pasaste en ese encuentro más que la comida que tomaste. Lo importante ocurre alrededor de la mesa no sobre ella. 





martes, 19 de noviembre de 2019

Reaprender a comer y adelgazar 18 kilos

En la imagen: Leticia Álvarez, dietista-nutricionista de ALEA Consulta dietética :)


Hace unas semanas teníamos el gusto de mostraros la entrevista de Manoli (que ha adelgazado 40 kilos con nosotros). Pues hoy estamos igual de emocionados: os presentamos a Tere, una chica que no lo tenía nada fácil para conseguir su objetivo. Pero que con el esfuerzo y la ilusión que ponía en cada día, consiguió perder 18 kilos. Y lo más importante: mantenerlos gracias a sus nuevos hábitos. 
Os lo cuenta ella misma a continuación. 
(¡¡Gracias, Tere, eres un sol!!)


Cuéntanos quién eres y a qué te dedicas: 
Soy Tere y trabajo en una tienda de alimentación. Aquí estaba mi problema: que picoteaba de todo a todas horas. 


Explícanos cómo era tu situación antes de empezar la dieta. Antes de esta, ¿habías probado otras? 
Sí, claro que sí. Hice la misma dieta un par de veces y adelgacé unos ocho kilos cada vez pero los recuperaba en unos pocos meses. Se trataba de 28 días de dieta y podías comer la cantidad que quisieras de los alimentos indicados pero te restringía mucho la alimentación. Por ejemplo: arroz, pasta, patatas, pan, legumbre, fruta… ¡nada de nada! 


¿Cuánto peso has perdido con la dieta ALEA? 
Pues ahora tengo 18 kilos menos. Lo terminé en junio del año pasado y me mantengo igual. ¡Estoy muy contenta porque no he recuperado nada! 


Para ti, ¿qué es lo mejor de esta dieta? 
El poder comer de todo y el aprender un montón de recetas nuevas, otras alternativas saludables de cocinar y saber que de vez en cuando nos podemos dar un capricho (¡aunque al día siguiente tengo que tener más cuidado!). 


¿Y lo que menos te ha gustado? 
Pues a mí, que no me gusta la pasta, ha sido eso muchos días de pasta para mi gusto pero lo bueno es que como lo podía cambiar por arroz o patatas pues a veces lo cambiaba. 


Explícanos la diferencia entre tu antigua alimentación y la actual: 
La principal es que ya no pico lo que no debo entre horas porque con las comidas me sació mucho más y durante más tiempo y no tengo necesidad de comer cuando no toca. 


¿Haces deporte? 
Deporte como tal no (por problemas de salud no puedo), pero salgo a caminar al menos cinco días por semana cuando el trabajo me lo permite. 


¿Merece la pena el esfuerzo físico y la alimentación diaria que llevas? 
Por supuesto que sí, ésta habrá sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida: me siento mucho más ágil, más sana y creo que me ha cambiado hasta el mal humor, jajaja. 


¿Crees que mantendrás este estilo de vida de aquí en adelante? 
Creo y espero que sí, porque es una alimentación muy variada, muy sana, muy sencilla de cocinar y muy rica. Y lo más importante es que no quiero volver a estar como antes: es cuestión de salud. 

Y ahora me toca daros las gracias por vuestra ayuda y vuestro apoyo en estos meses y vuestra paciencia. Sois un equipo muy majo, ¡da gusto poder contar con vosotros! Estoy muy agradecida de haberlos conocido… ¡¡muchísimas gracias!! :)










martes, 12 de noviembre de 2019

Noodles con langostinos y salsa de soja




Hace unos días encontramos en el supermercado unas bolsitas de langostinos cocidos. Estaban ya pelados y la sugerencia era incluirlos en una ensalada o en una tostada.
Pero se nos ocurrió prepararlos con unos fideos gorditos que teníamos en casa, unos noodles de arroz que se cocinan en pocos minutos.
Con la idea de "langostinos + noodles + el nuevo wok que teníamos idea de estrenar" compramos salsa de soja y unos brotes de bambú envasados en bote de cristal que conjugaban perfectamente con estos ingredientes. 
Nos quedó un plato redondo :) Sabrosísimo, nutritivo, equilibrado y ligero. 

¿Te animas? Pues te contamos cómo prepararlo: 


Ingredientes para una comida:

Ingredientes Plan 1Plan 2Plan 3Plan 4
Noodles (o cualquier tipo de fideo tipo oriental)40 g60 g80 g100 g
Cebolla50 g60 g70 g80 g
Pimiento rojo y/o verde50 g60 g70 g80 g
Brotes de bambú (o puerro)50 g60 g70 g80 g
Langostinos pelados80 g100 g 120 g140 g
Aceite de oliva virgen extra1 cda de postre1 cda de postre1 cda sopera1 cda sopera

También: un diente de ajo, pimienta negra y salsa de soja a tu gusto.


Elaboración:

1.  Parte las hortalizas en tiras finitas y rehógalas dentro de una sartén antiadherente o wok.  La gracia de este plato es que las verduras estén "al dente", es decir: cocinadas pero no demasiado, han de crujir un poquito cuando las mastiques.

2. Entre tanto, cuece los noodles en agua ligeramente salada. Según el tipo que sea tardará más o menos en cocerse, revisa el etiquetado.

3. Cuando las verduras estén doradas añade los langostinos y un poco de pimienta negra. Déjalos hacer al punto que te guste.

4. Cuando estén cocinados, añade los noodles bien escurridos y adereza con salsa de soja. Da unas cuantas vueltas al contenido de la sartén o wok y disfruta de cada riquísimo bocado. 














martes, 5 de noviembre de 2019

Trucos para llevar mejor la dieta



Cuando una persona está siguiendo una dieta puede pasar que lleve fenomenal todo el proceso y que incluso le parezca facilísimo y en cambio en otros casos puede que por el camino llegue algún momento de bajón. 
Para evitar que esto ocurra vamos a darte algunos consejos que te ayudarán a llevar mejor la dieta: 


- En primer lugar como le decimos siempre a nuestros pacientes, es muy importante no ver la dieta como un régimen estricto sino como una especie de guión con el que aprenderás hábitos saludables que te ayudarán a conseguir tus objetivos y a poder mantenerte a largo plazo. Si lo ves como algo súper estricto y restrictivo de lo que no te puedes salir, lo más probable es que te agobies y que acabes tirando la toalla a la primera circunstancia que se te presente en la que no puedas hacer las cosas tan bien como te gustaría. 

- No te obligues a comer cosas que no te gustan y no te prives siempre de aquellas que sí. Aunque es importante ampliar el espectro de alimentos e intentar que tu alimentación sea lo más variada posible para que no te falten nutrientes y no te resulte aburrida, siempre tendremos en cuenta tus aversiones y gustos. 
Habrá cosas que deberás comer con menos frecuencia y en menos cantidad, es decir, que tendrás que dosificar un poco, pero no hay nada prohibido. De hecho es muy importante que aprendas a incluir esos alimentos menos saludables y/o más energéticos pero que te gustan mucho. De esa manera tu alimentación en general seguirá siendo saludable y será más llevadera a largo plazo. 

- Evita dar explicaciones a tus familiares, amigos o conocidos, es mejor un “no gracias” a secas cuando te ofrecen algo, que decir que no puedes porque estás a dieta. De esta manera evitarás que algunas personas te hagan comentarios o tengan actitudes que puedan llegar a molestarte. 

- También evita compararte con los demás, cada persona es diferente, con diferentes características, gustos, estilo de vida, circunstancias. Así que céntrate en ti, en hacer las cosas lo mejor que puedas, en lo bien que te sientes al mejorar tus hábitos, en que te lo vas notando en tu salud, tu ánimo, en tu energía, en lo que ves cuando te miras al espejo, en la ropa… Esto es mucho más importante que ver un número que te guste más o menos en una báscula o que tener más o menos centímetros que otra persona. 

- No evites los eventos sociales. Muchas veces con las prisas por conseguir los objetivos cuanto antes y las ganas de hacerlo todo perfecto se tiende a pensar que es mejor no ir a ese cumpleaños, a esa comida o cena con amigos o irse de escapada un fin de semana. 
Esto es un error porque la vida social es importante y necesaria también, y aunque es verdad que aunque te cuides mucho cuando comes fuera siempre te afectarán un poco esas comidas con respecto a lo que cocinarías en casa, si esos días no te olvidas de tus objetivos y sigues pensando en cuidarte, intentando elegir lo mejor posible y moderándote en las cantidades seguirás viendo los resultados de seguir bien la dieta la mayor parte del tiempo. 

Espero que estos consejos te ayuden a llevar mucho mejor este camino hacia unos hábitos más saludables y a conseguir todos tus objetivos.




Soy Leticia Álvarez Musetti, 
dietista-nutricionista y máster en Nutrición Clínica.
Si necesitas ayuda profesional puedo ayudarte. 
Puedes encontrarme en ALEA Consulta dietética.